El tercer teniente de alcalde y concejal de Infraestructura, Santiago López Pomeda, ha presentado esta mañana el proyecto de rehabilitación parcial de la cubierta del edificio principal del Ayuntamiento de Guadalajara, una actuación “muy necesaria y prioritaria” para garantizar la conservación de un inmueble centenario que forma parte del patrimonio histórico, institucional y arquitectónico de la ciudad. López Pomeda ha estado acompañado por Ricardo Fernández, técnico responsable del proyecto.
El concejal ha subrayado que se trata de un edificio con más de cien años de historia y un uso diario muy intenso, cuya conservación “no es una opción, sino una obligación que cualquier equipo de Gobierno responsable debe asumir”. En este punto, López Pomeda ha querido destacar expresamente que “la alcaldesa Ana Guarinos ha sido muy clara desde el primer día: la prioridad es proteger este edificio, garantizar su seguridad y afrontar con rigor técnico lo que otros dejaron atrasado”. También ha señalado que ni siquiera existe constancia clara de la última intervención integral en la cubierta, algo especialmente significativo tratándose de un inmueble de estas características.

Durante la comparecencia, el concejal ha recordado algunas de las incidencias que han puesto de manifiesto el deterioro del edificio en los últimos años. En febrero de 2024 se produjo el desprendimiento del techo de la sala anexa al despacho de la alcaldesa, un episodio que evidenció la gravedad de los problemas estructurales. Más tarde, los informes técnicos alertaron del riesgo real de colapso en la torre y el campanario, lo que obligó a una intervención urgente con una inversión total de 270.000 euros. Asimismo, las lluvias torrenciales de septiembre de 2024 causaron graves filtraciones que obligaron al cierre temporal del salón de plenos, afectando directamente a la actividad institucional.
López Pomeda ha lamentado que en la anterior legislatura “se actuara solo en el interior del salón de plenos, pero no en la cubierta, que era el verdadero origen del problema”, una decisión que ha calificado como “una operación de maquillaje”. Frente a ello, ha destacado que el equipo de Gobierno actual “está actuando sobre la causa, no sobre los síntomas”, para evitar que se repitan situaciones tan graves como las vividas en los últimos meses.
Demolición parcial de la cubierta existente y su reconstrucción
El proyecto presentado hoy aborda la raíz del problema y tiene como objetivo mejorar de forma definitiva el comportamiento de la cubierta, eliminar humedades y filtraciones y garantizar un mantenimiento adecuado tanto a medio como a largo plazo. La intervención contempla la demolición parcial de la cubierta existente y su reconstrucción modificando el sentido de los faldones, de modo que el agua se evacúe correctamente hacia el exterior, evitando los encuentros que actualmente provocan problemas. La nueva estructura será de madera, un sistema más ligero que reduce las cargas sobre los muros históricos, y los acabados se realizarán con teja curva árabe instalada sobre rastreles y panel sándwich, manteniendo la continuidad estética del conjunto y mejorando su eficiencia y durabilidad.
El presupuesto total asciende a 589.164 euros, IVA incluido. López Pomeda ha insistido en que esta inversión “no solo protege nuestro patrimonio municipal, sino que evita futuros costes derivados de reparaciones constantes, daños estructurales o cierres de espacios institucionales”. El plazo previsto de ejecución es de nueve meses, cuidadosamente planificado para minimizar riesgos, especialmente en los meses de lluvia, y asegurar la correcta protección del edificio durante toda la obra.
Una estructura de madera y mayor coherencia estética
El técnico responsable, Ricardo Fernández, ha detallado los aspectos más relevantes del proyecto, explicando que el cambio de orientación de los faldones permitirá evacuar el agua hacia patios y cubiertas adecuadas, que la estructura de madera reducirá cargas sobre los muros y que la colocación de tirantes evitará empujes horizontales. Además, ha adelantado que la unificación de faldones aportará una mayor coherencia estética al conjunto y reforzará la integración del edificio en el entorno histórico. Sobre la organización de los trabajos, ha explicado que comenzarán por la zona del salón de plenos y avanzarán hacia la escalera principal, garantizando que cada fase se ejecute con control técnico y medidas de impermeabilización temporales.
En respuesta a las preguntas de los medios, López Pomeda ha confirmado que la obra ya está adjudicada y solo falta la firma del contrato. Ha explicado que es posible que durante las fases de demolición —que pueden extenderse entre uno y tres meses— sea necesario trasladar temporalmente algunas dependencias municipales, especialmente en la parte antigua del edificio. El Ayuntamiento ya está valorando alternativas en la zona nueva, el Centro Cívico o el Centro Municipal Integrado, “siempre priorizando la atención al ciudadano”, ha dicho.
En la última parte de su intervención, el concejal ha reiterado el compromiso del equipo de Gobierno con la conservación del edificio consistorial: “Esta actuación responde a una idea muy clara: cuidar lo esencial, preservar el patrimonio y actuar con total responsabilidad, como nos pide la alcaldesa desde el primer día”. Ha destacado que se trata de una obra que mira al futuro y que garantizará la seguridad, la estabilidad y la dignidad de un edificio que es símbolo de la ciudad.

