La portavoz Saray Portillo confirma que el saneamiento «está bien» y que, tras el uso de cámaras térmicas sin resultados definitivos, se procederá a excavar en la zona para localizar la avería.
El Ayuntamiento de Cuenca dará un paso más en la resolución de la incidencia de la calle Ramón y Cajal y procederá a «aperturar la zona» de forma inmediata. La decisión se ha tomado este miércoles tras una reunión técnica y después de que las inspecciones realizadas con cámaras de vídeo y térmicas no hayan logrado determinar la «causa definitiva» del hundimiento, aunque sí han servido para descartar roturas en la red de saneamiento.

«Aperturar» la zona para dar con la solución
La portavoz del equipo de Gobierno, Saray Portillo, ha actualizado el estado de los trabajos que mantienen cortado el tráfico en este punto neurálgico de la ciudad desde el pasado domingo. Según ha explicado Portillo, el consistorio lleva trabajando desde el primer momento en coordinación con Policía Local, Bomberos y los técnicos de Urbanismo, Conservación y Aguas, así como con la empresa Rebi.
A pesar del despliegue tecnológico, el origen del problema sigue sin estar claro. «Hemos introducido unas cámaras, incluso una cámara térmica en la zona, pero no nos han dado la causa definitiva del socavón», ha reconocido la portavoz en sus declaraciones.
El saneamiento funciona correctamente
El dato positivo que han arrojado estas inspecciones visuales es el estado de las tuberías municipales. Las cámaras han servido para «constatar que la red de saneamiento está bien», según ha asegurado Portillo. Descartado este punto, el foco se mantiene en otras posibles causas que justifiquen la pérdida de terreno bajo el asfalto.
Ante esta situación, y tras la reunión mantenida esta misma mañana con los diferentes técnicos municipales, se ha acordado cambiar la estrategia. «Se va a proceder a aperturar la zona para poder encontrar esa causa definitiva y proceder al arreglo lo antes posible», ha concluido la portavoz del Gobierno municipal.
Antecedentes de la incidencia
El socavón se detectó el pasado domingo a la altura de la intersección con Camino Cañete, obligando a la Policía Local a cortar el tráfico y a los Bomberos a balizar el perímetro de seguridad. Desde el lunes, técnicos municipales y de la empresa encargada de la red de calor han estado sobre el terreno intentando realizar un diagnóstico no invasivo que, finalmente, tendrá que completarse con obra civil para devolver la normalidad a la vía.

