El rodaje del cortometraje ‘Opresión’ afronta sus últimas jornadas de trabajo en la provincia de Guadalajara, transformando el antiguo cuartel de la Guardia Civil de Mandayona —hoy convertido en alojamiento rural— y el Parador de Sigüenza en los escenarios de la España de 1971. La cinta, un thriller psicológico con tintes de terror de 18 minutos de duración, relata la historia de una mujer invisible para la sociedad de la época que descubre la verdad oculta tras el asesinato de su marido.
El proyecto audiovisual cuenta con un marcado sello local. La productora responsable es Horados, liderada por la vecina de Marchamalo Marta Ayuso. Bajo la dirección de Roberto B. Juristo, quien también firma el guion junto a Andrea C. Varona y Félix Lara, el cortometraje incluye en su elenco a actores de la talla de Irene Guzmán y Nancho Novo. Tras finalizar la grabación esta misma semana, la obra entra en fase de posproducción con el objetivo de estrenarse durante el próximo otoño.

La consejera de Igualdad, Sara Simón, ha visitado los sets de rodaje en Sigüenza y Mandayona para mostrar el patrocinio y respaldo del Gobierno de Castilla-La Mancha. Durante su recorrido, Simón ha destacado el valor de la trama, que retrata la encrucijada de una mujer que «no se conforma con la realidad» impuesta a principios de los años 70. Asimismo, ha puesto en valor que el equipo técnico detrás de ‘Opresión’ está formado mayoritariamente por mujeres, quienes además ocupan las posiciones de liderazgo en la producción.
Guadalajara se consolida como plató de cine con perspectiva de género
El respaldo institucional a ‘Opresión’ refleja una línea de trabajo que el Gobierno regional ha mantenido activa a lo largo del último año. Tal y como documenta la hemeroteca de Liberal de Castilla, la Consejería de Igualdad ha priorizado el apoyo a proyectos culturales que no solo visibilicen las problemáticas históricas de la mujer, sino que fomenten el liderazgo femenino en industrias donde tradicionalmente han estado relegadas, como la dirección y producción audiovisual.
De manera paralela, la elección de estos municipios subraya la evolución de la provincia de Guadalajara como escenario prioritario para la industria cinematográfica. La utilización de edificios con peso histórico y patrimonial, como el Parador seguntino o las instalaciones rurales de Mandayona, da continuidad a la estrategia de atracción de rodajes hacia las comarcas guadalajareñas, consolidando el impacto económico y promocional del cine en la región.

