El dispositivo de seguridad y emergencias coordinado por el Ayuntamiento de Cuenca y Cruz Roja durante la pasada noche se ha saldado con cinco asistencias sanitarias y una intensa actividad de concienciación social. De las atenciones médicas realizadas en el puesto preventivo, dos pacientes precisaron traslado al centro hospitalario para recibir asistencia especializada: un herido por una contusión craneal y una persona afectada por intoxicación etílica.
El balance facilitado por las autoridades detalla que los efectivos sanitarios también tuvieron que intervenir en otros tres incidentes de menor gravedad que se resolvieron en el mismo lugar. En concreto, los técnicos atendieron una segunda intoxicación por alcohol que no requirió derivación hospitalaria y trataron a dos ciudadanos que presentaban cuerpos extraños en los ojos. Paralelamente a la labor médica, la noche destacó por el alcance de las medidas de prevención social.

El Punto Violeta desplegado durante la jornada registró un importante volumen de actividad informativa, logrando sensibilizar a un total de 174 personas. Los datos de este espacio de prevención muestran un alcance muy equilibrado entre géneros, con 90 mujeres y 84 hombres que interactuaron con el personal especializado para recibir información sobre cómo identificar y prevenir agresiones.
La consolidación de los espacios seguros en la capital
La revisión del archivo de Liberal de Castilla durante el último año evidencia una clara evolución en el enfoque operativo durante los eventos nocturnos y grandes concentraciones en Cuenca. Los partes de incidencias históricos de Cruz Roja muestran una tendencia estable donde las atenciones sanitarias traumáticas se mantienen en cifras bajas, mientras que la labor preventiva y educativa gana cada vez más peso en el dispositivo global.
A lo largo de los últimos doce meses, la hemeroteca refleja cómo los recursos de emergencias locales documentan un crecimiento sostenido en el uso de los Puntos Violeta instalados en la ciudad. La cifra de 174 personas sensibilizadas confirma la trayectoria que venimos observando: estos estands han dejado de ser un recurso marginal para convertirse en un elemento normalizado de participación ciudadana, logrando involucrar de forma equitativa tanto al público masculino como al femenino en la capital conquense.

