El guitarrista italiano Andrea Dieci interpretó ayer en El Pósito un concierto en solitario utilizando en él su instrumento favorito, una guitarra construida, especialmente para él, por el maestro guitarrero José Luis Romanillos. El concierto lo organizó la Asociación de Violería y Organología Instrumental Romanillos-Harris, con la colaboración del Ayuntamiento de Sigüenza.

Dieci homenajea en Sigüenza la música para guitarra española e italiana con una 'Romanillos'
En el concierto que interpretó anoche, en el Auditorio de El Pósito, empleó a ‘Butch’, su guitarra favorita, fabricada por el maestro guitarrero de Guijosa específicamente para él en 1989.

Para esta ocasión, el intérprete transalpino eligió música española, e italiana, pero inspirada en España. El guitarrista empezó su recital con tres sonatas de Domenico Scarlatti (1685-1757), compositor que vivió desde 1733 hasta su muerte en nuestro país, continuó con Fernando Sor (1778-1839), y después con Mario Castelnuovo-Tedesco (1895-1968), músico judío-italiano, nacido en Florencia, pero descendiente de una prominente familia de banqueros sefardíes que había vivido en aquella ciudad desde la expulsión de los Judíos de España en 1492. Mario Castelnuovo-Tedesco conoció al guitarrista español Andrés Segovia en el festival de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea, celebrado en Venecia, en 1932. Este encuentro inspiró al compositor a escribir su concierto para guitarra n. ° 1. Después, compuso más de cien piezas para guitarra, convirtiéndose en uno de los compositores más importantes del siglo XX para ese instrumento.  Ayer, Dieci interpretó ‘Rondó’, op. 129

En la segunda parte del concierto, el intérprete italiano tocó las cuatro mazurcas de Francisco de Tárrega, y la única pieza que Manuel de Falla que compuso exclusivamente para guitarra, ‘Homenaje pour Le Tombeau de Claude Debussy’ en la que homenajeaba a Claude Debussy, de manera que Dieci también quiso recordar, de manera indirecta, al francés en el año en el que se cumple el centenario de su muerte. El guitarrista terminó con una sonata para guitarra de José Martínez Palacios, “desafortunado compositor, asesinado durante la Guerra Civil española”, comentó.

Era la cuarta vez que el guitarrista tocaba en la ciudad del Doncel, la última en 2016. El guitarrista acaba de concluir la grabación de un CD para violín y guitarra, con composiciones de Mauro Giuliani, y continúa con su gira de conciertos por todo el mundo.

Dieci habló con la misma serenidad que pasión de su guitarra. “José la fabricó especialmente para mí, en el año 1989, cuando él aún trabajaba en Inglaterra. Por lo tanto, el año que viene la guitarra cumplirá 30 años”, afirmó. Poco antes del concierto, el intérprete explicó que ha tocado con ella en cientos de conciertos, y ha grabado más de diez discos. Por supuesto, no es la única que tiene, pero sí su favorita. “Es especial. La pureza del sonido, el balance entre bajos y agudos… Es un instrumento muy sensible. En sus cuerdas, puedes encontrar cualquier color de tono que busques”, seguía. Según Dieci,  ‘Butch’, que así se llama la guitarra, tiene alma. Por eso, no suena igual en  cada concierto. “Su sonido cambia según las condiciones de humedad o con la acústica del lugar; en todo caso, conozco tan bien la guitarra, que sé cómo sacar lo mejor de ella en cada momento”. Una vez más, ayer lo demostró en la ciudad del Doncel.

Al terminar el concierto, Romanillos explicaba que escuchar a ‘Butch’, “me hace volver a mi juventud, cuando la fabriqué, en Inglaterra, para este genio”. Según el maestro guitarrero, a Dieci “le costó aprender a tocarla como una guitarra Romanillos, pero ahora no la suelta”. El lutier afirmó, sobre el italiano, que su calidad como persona y como músico le ha llevado a interpretar música española, aportándole “ese algo tan especial que él tiene” y sobre los instrumentos, que también tienen alma. “De todos la guitarra, es la que más tiene. En el país donde vivimos el cielo ayuda a que tenga esa simplicidad, pero al tiempo, esa majestad”, terminaba.