El 10 de abril de 2026, la Guardia Civil del Puesto de Montalbo detuvo a un hombre de 42 años y a una mujer de 21 como presuntos autores de un delito de hurto en una vivienda de Almonacid del Marquesado. El modus operandi de los arrestados consistía en recorrer pequeños municipios de la provincia fingiendo buscar trabajo para aproximarse a personas de avanzada edad. Al ganarse la confianza de estas víctimas, conseguían acceder al interior de sus domicilios, momento que aprovechaban para robar joyas y otros objetos de valor en apenas unos minutos.
Operativo y detención
La captura de los sospechosos fue posible gracias a la colaboración ciudadana y a la rápida actuación de un agente del Puesto de Villamayor de Santiago que se encontraba fuera de servicio. Tras ser alertado por un familiar de la víctima, el agente se coordinó con las patrullas de Montalbo para desplegar un dispositivo de búsqueda por la comarca. El operativo concluyó con éxito al interceptar a los presuntos ladrones en el municipio de Puebla de Almenara, donde los agentes lograron recuperar parte del botín sustraído antes de poner a la pareja a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Tarancón.
Historial de delitos rurales
Este suceso reciente refleja una preocupante dinámica de delitos patrimoniales dirigidos a la tercera edad en los pueblos conquenses. Durante el último año, el archivo de liberaldecastilla.com ha documentado diversos incidentes que evidencian esta vulnerabilidad, como el esclarecimiento en julio de 2025 de 15 delitos cometidos mediante el conocido «método del abrazo», una táctica que también explota el contacto directo para desvalijar a los ancianos. Meses antes, en marzo de 2025, las autoridades investigaron al cuidador de un vecino de 82 años de Villar de Cañas por extraer de su cuenta bancaria más de 2.400 euros sin su consentimiento.
Esta constante presión delictiva sobre la población mayor encaja con las crecientes advertencias sobre el incremento de robos en viviendas del entorno rural de la provincia. Ante la reiteración de estas prácticas engañosas, la Guardia Civil insiste en aplicar las medidas del «Plan Mayor Seguridad», que aconseja desconfiar sistemáticamente de personas desconocidas que ofrezcan ventas o servicios a domicilio y recuerda la importancia de alertar al teléfono 062 frente a cualquier actitud sospechosa.


