La Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha ha declarado oficialmente como desastre natural los daños producidos por la Depresión Aislada a Niveles Altos (DANA) que afectó a la región entre el 28 y el 30 de octubre de 2024. La orden, publicada hoy en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, se centra en el «potencial productivo forestal» e incluye varias comarcas de las provincias de Cuenca y Guadalajara que sufrieron graves desperfectos.

Las comarcas afectadas por esta declaración en la provincia de Cuenca son la Serranía Media-Campichuelo y la Serranía Baja. En la provincia de Guadalajara, las zonas incluidas son la Sierra Norte, el Señorío de Molina y La Alcarria.
El fenómeno meteorológico de finales de octubre de 2024 provocó un episodio de precipitaciones extraordinarias y muy intensas. Como consecuencia, se produjeron daños severos en infraestructuras clave para el sector forestal, especialmente en caminos rurales y otras vías de acceso, que en algunos casos quedaron intransitables. Esta situación ha dificultado en gran medida la actividad en las explotaciones forestales de dichas comarcas.
La declaración de desastre natural es un requisito indispensable para poder acogerse a las ayudas contempladas en el Programa de Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha. Concretamente, permitirá activar la submedida destinada a la «reparación de daños causados a los bosques por incendios desastres naturales y catástrofes». El objetivo final es restaurar el potencial forestal dañado y recuperar el equilibrio hidrológico y ecológico de las zonas afectadas.
La Orden 119/2025, firmada el 8 de agosto, se basa en los informes técnicos emitidos por las delegaciones provinciales que acreditan los daños sufridos en el potencial forestal y sus infraestructuras. La medida entrará en vigor mañana, al día siguiente de su publicación.

