La Policía Local de Cuenca interceptó en la tarde de ayer a un conductor que circulaba por la ciudad superando la tasa penal de alcohol, gracias a una intervención originada por la alerta de un vecino. El ciudadano contactó con las autoridades al observar cómo el individuo, que presentaba evidentes signos de embriaguez, se ponía al volante de su vehículo en el barrio del Castillo con intención de dirigirse hacia el centro urbano.

Con la información facilitada en la llamada, una patrulla logró localizar y detener la marcha del vehículo a la altura del Puente de la Trinidad. Tras someter al conductor a la prueba correspondiente, este arrojó un resultado positivo que alcanzó la tasa penal, lo que derivó en su imputación por un presunto delito contra la seguridad vial. Los agentes procedieron a la inmovilización inmediata del turismo, que fue posteriormente retirado de la vía por la grúa municipal. Desde la Policía Local han agradecido públicamente la colaboración ciudadana a través del 112 y el 092, subrayando que estos avisos resultan fundamentales para garantizar la seguridad al no poder mantener patrullas en todos los puntos de la ciudad.
Este suceso complementa el historial de incidencias de tráfico que las páginas de Liberal de Castilla han documentado durante el último año en la capital. La hemeroteca del diario muestra que el eje de descenso desde la parte alta y el Casco Antiguo sigue siendo un área donde las infracciones por alcoholemia requieren atención constante. Además, la evolución de las noticias de sucesos locales confirma una tendencia al alza en la efectividad de la colaboración ciudadana; las alertas vecinales se han convertido en un factor recurrente y decisivo para que las autoridades puedan instruir diligencias por delitos contra la seguridad vial antes de que se produzcan accidentes en el trazado urbano de Cuenca.

