La Confederación de Empresarios de Cuenca (CEOE CEPYME Cuenca) ha valorado positivamente el aumento de nacimientos en la provincia durante el último año, alcanzando los 1.330 al cierre de 2025. Esta cifra, que no se veía desde antes de la pandemia en 2019, es interpretada por la patronal como un síntoma favorable de la incorporación de población joven al mercado laboral local. Sin embargo, el análisis de los recientes datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirma que las defunciones continúan superando a los nacimientos de forma holgada.

Para la Comisión de Lucha contra la Despoblación de la organización, este saldo vegetativo negativo es la consecuencia lógica de una población provincial fuertemente envejecida. En 2025 se contabilizaron 2.419 fallecimientos, el pico más alto desde 2022, lo que genera una pérdida neta de 1.089 habitantes en el último ejercicio.
La radiografía demográfica de la provincia desde el año 2000 detalla la profundidad de este déficit:
Se han producido un total de 39.819 nacimientos, una cifra superior a la de otras provincias afectadas por la despoblación como Soria y Teruel.
Se han registrado 62.013 defunciones en el mismo periodo de veinticinco años.
El balance histórico acumula 22.194 fallecimientos más que nacimientos, una diferencia del 55,73%.
Evolución de la estrategia contra la despoblación
La alerta sobre el desequilibrio entre nacimientos y defunciones ha sido una constante en la hemeroteca reciente de Liberal de Castilla. Durante el último año, los informes económicos de CEOE CEPYME Cuenca han insistido en que revertir la pirámide poblacional es un proceso estructural que no puede resolverse de forma inmediata. El actual repunte en la natalidad valida las estrategias impulsadas desde el tejido empresarial conquense para atraer inversiones y fijar talento joven, demostrando que la generación de oportunidades laborales es el paso previo indispensable para frenar el declive demográfico a largo plazo.

