Vídeo de la procesión

El interior de la catedral fue el escenario de una procesión para el recuerdo. La Cruz Desnuda de Jerusalén tuvo que regresar desde los Arcos del Ayuntamiento a causa de la lluvia y, una vez en el interior del templo, se inició un desfile en el que las pasiones resbalaban cúpula a cúpula y se dejaban caer a un suelo de emociones.