Cs Cuenca exige que se acabe con la situación de peligro que viven los vecinos del edificio “fantasma” de los sindicatos
Ante los recientes altercados entre vecinos y “okupas” de la zona, la agrupación naranja recuerda el compromiso de vallar y tapiar el edificio como medidas urgentes.

Son muchas las ocasiones en las que, el equipo municipal de Ciudadanos, ha solicitado al consistorio medidas concretas para garantizar la seguridad del edificio y sus vecinos. Un vallado perimetral de las construcciones (con un material opaco), el tabicado de los accesos por puertas y ventanas, sobre todo de la planta baja y primera, para evitar la entrada desde el exterior, y la limpieza de los escombros y suciedad que allí se acumulan. Además, el refuerzo de vigilancia policial es necesario para evitar altercados entre vecinos y okupas.

La portavoz del grupo, María Jesús Amores, se encuentra en constante conversación con el representante de la asociación de vecinos de la zona y ha transmitido, en muchas ocasiones al Equipo de Gobierno popular, las preocupaciones de los vecinos en cuanto a la inseguridad que viven en sus propias casas.

No podemos permitir que, por la falta de diligencia de un gobierno, los vecinos de la zona se sientan desamparados en sus propias casas y olvidados por unos representantes que están más pendientes de las fotos que de ayudar a la gente que los eligió” ha declarado la portavoz del grupo naranja.

En el pleno celebrado en octubre de 2018, todos los partidos aprobaron la desafectación del edificio para permutarlo con el de la Comisaría Nacional; un tramite necesario para que el Ayuntamiento tuviera la propiedad del céntrico inmueble de la calle Astrana Marín, y lo cambiara por los edificios de los sindicatos a medio construir. Pero acaba la legislatura, y nada ha cambiado. La situación se vuelve insostenible para los vecinos que ven como algunos jóvenes okupan el edificio, tiran piedras hacia sus casas, se pelean y generan basuras y ruidos en su barrio.

Ya no quedan excusas para prolongar por mas tiempo la solución definitiva a un problema, que los vecinos vienen sufriendo años. Sin que hasta el momento se hayan tomado medidas que den respuesta a las lógicas y justas exigencias de los vecinos de estos inmuebles”. Ha sentenciado Amores.