El Plan de Empleo de Cruz Roja comienza la ejecución del nuevo periodo del Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social (POISES) para 2020-2023, cofinanciado por el Fondo Social Europeo y el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, para consolidar el trabajo desarrollado hasta el momento y para seguir mejorando la empleabilidad de las personas que lo tienen más difícil para acceder al mercado laboral, como las personas mayores de 45 años, migrantes, jóvenes, mujeres en dificultad social y personas desempleadas de larga duración.

Cruz Roja Cuenca mejora la empleabilidad de cerca de 1.400 personas y cinco de cada diez encuentran un empleo
 La entidad humanitaria organiza un café para informar a los medios sobre el nuevo periodo que comienza el Plan de Empleo y hacer balance del periodo anterior.

Mantener el compromiso con las personas más vulnerables que necesitan apoyo para acceder al mercado laboral, seguir profundizando en la transformación digital y promoviendo la igualdad de oportunidades y de trato en el empleo, son algunos de los retos que abordará la entidad humanitaria en la provincia en este nuevo periodo, junto con incrementar el protagonismo de las personas y empresas en los procesos de inserción laboral. Así lo comentaba esta mañana el presidente provincial de Cruz Roja Cuenca, Pedro Roca, durante el café convocado por la organización para informar a los medios sobre las nuevas líneas de trabajo y sobre los resultados obtenidos durante el periodo anterior.

Los resultados de la participación de Cruz Roja Cuenca en el anterior periodo del POISES (2016-2019) permitieron mejorar la empleabilidad de 1.367 personas en la provincia de Cuenca y que 695 de ellos (el 51%) pudieran acceder a un empleo con el apoyo de la organización humanitaria.

Oportunidades que cambian vidas

Acceder a una oportunidad laboral es uno de los momentos que más pueden cambiar la vida de cualquier persona. Un empleo aporta independencia, estabilidad, autoconfianza… Y más aún cuando esa persona se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad por tener más de 45 años, llevar un largo tiempo sin empleo, ser una persona migrante o, simplemente, por ser mujer. La mayoría tiene inquietudes y aspira a una vida mejor, pero a menudo sienten desorientación, baja autoestima, no saben bien en qué formarse o dónde pueden encajar. Necesitan un apoyo específico, que entienda su situación personal y social y les ofrezca recursos que se adapten a su realidad.

Cuando una persona se acerca a una asamblea local de Cruz Roja buscando mejorar su empleabilidad, se realiza un diagnóstico personalizado de sus necesidades: si precisa orientación laboral, retornar al sistema educativo o mejorar su cualificación profesional.

El 61% de las personas atendidas no tiene estudios o solo posee el título de educación secundaria obligatoria y el 26% tiene más de 45 años. Del total de participantes, una de cada dos personas está en desempleo y el 32% es población inactiva, lo que hace aún más difícil su camino hacia el empleo.

A pesar de esta situación, Cruz Roja Cuenca ha logrado, durante el periodo anterior, una tasa de inserción del 51% en sus oficinas territoriales de Cuenca, Tarancón y Motilla del Palancar donde desarrolla programas de empleo, en los que participan más de 16 personas técnicas y voluntarias. Los recursos humanos, económicos y materiales que se han puesto al servicio de las personas, son una inversión social altamente rentable, con un retorno de 1,40 euros por cada euro invertido.

Juan Manuel Fernández, 55 años, ha conseguido uno de los 1.665 contratos que se han firmado en el periodo anterior en la provincia, y tiene muy claro por qué el Plan de Empleo de Cruz Roja le ha dado una oportunidad que ha cambiado su vida tras varios años en desempleo: “Para mí ha supuesto la oportunidad de reciclarme y poder volver a trabajar en el sector de la construcción al contar con la capacitación que este sector está exigiendo”.

Caso diferente es el de Estela Blanco Bailón, una joven de 24 años, a la que la falta de experiencia laboral le dificultaba su acceso al mercado, “capacitarme como dependienta realizando prácticas no laborales en Sprinter fue decisivo para conseguir trabajar en la tienda del Centro Comercial El Mirador”, afirma.

Por su parte, Mari Mar Poveda, una mujer de 50 años que se recicló como cajera en un curso organizado por Cruz Roja tras tres años en desempleo terminó trabajando como tal en el hipermercado Alcampo, comenta “me volví a sentir útil de nuevo, algunas puertas que por mi edad creía cerradas, se volvieron a abrir”.

Oportunidades que no serían posibles sin la colaboración de las empresas. El Plan de Empleo de Cruz Roja ha colaborado con 620 empresas en la provincia desde el inicio de 2016 hasta 2019, realizando un total de 2.027 alianzas: 282 empresas diferentes han confiado en Cruz Roja a la hora de incorporar nuevo personal o han colaborado en la formación práctica de 379 personas en ocupaciones como caja, reposición, mozo de almacén, conductor de carretilla, peón de despiece y deshuese o gestor de pedidos…, entre otras actividades.

El Plan de Empleo de Cruz Roja Española cuenta con el apoyo de las administraciones públicas a través del Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social (POISES) cofinanciado por el Fondo Social Europeo y por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, así como del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

 
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