Conflictos de pareja Como solucionarlos

¿Tienes problemas para solucionar los conflictos con tu pareja?

Las relaciones de pareja pueden llegar a presentar muchos problemas debido al estrés, la falta de comunicación y otros factores que pueden desencadenar una pelea.

Como cualquier otra relación interpersonal, las parejas pasan por etapas tanto alegres como conflictivas.

Y para superar estas últimas, es necesario aplicar la empatía, una comunicación asertiva, no defensiva, entre otras formas.

En este artículo veremos cuáles son los conflictos más frecuentes, algunos consejos y una guía práctica para solucionarlos.

Los conflictos más comunes en las relaciones de pareja

No hay una sola relación de pareja que no sufra algún bache en el camino en algún punto de la relación. Es algo tan natural como respirar.

Esto es debido a que la pareja se compone de dos personas con pensamientos, creencias, opiniones y costumbres distintas –algo que algunas personas suelen olvidar-.

Lo que hace necesario hablar y llegar a un acuerdo con el que ambos se sientan cómodos y satisfechos. Así se construye una relación con buena salud.

Y para resolver estos conflictos, tenemos que conocer primero cuáles son, para luego aprender cómo solucionarlos.

Veamos cuáles son los conflictos más frecuentes que se dan en una relación de pareja.

Fallas en la comunicación

El diálogo es esencial para la buena marcha en una relación de cualquier ámbito, y las parejas no son la excepción.

Muchos de los conflictos se originan por una carencia en la comunicación entre ambos.

En las consultas de terapia de pareja, uno de los principales problemas que se suelen ver es la queja de no sentirse comprendido por el otro.

Ya sea por temor o vergüenza de compartir sus temores, debilidades y puntos más vulnerables, no hay confianza en la relación y no se entablan diálogos sinceros ni profundos.

Fallas en la convivencia

No es lo mismo salir de vez en cuando con alguien, que compartir un mismo espacio con esa persona la mayor parte del día.

Hay muchos casos donde se idealiza el vivir con esa persona que se ama. Se suele ver desde el lado romántico dejando de lado la rutina y los quehaceres del hogar.

Estas expectativas hacen que surjan los conflictos cuando no son cumplidas.

Infidelidad

Entre los conflictos que puede haber en una relación, la infidelidad es uno de los más graves. Es un problema que puede destruir por completo la confianza en la pareja.

La mejor forma de resolver este problema, sea cual sea la causa y el posible desenlace, es ir a terapia de pareja.

Celos

En general, los celos se originan por problemas de confianza, autoestima y tener falsas creencias acerca de cómo debe funcionar una relación.

Este es uno de los conflictos más usuales y de mayor frecuencia en las parejas, sobre todo en aquellas que tienen poco tiempo juntos.

Control de la relación  

Aunque se supone que hoy en día las relaciones son más equitativas en cuanto a los roles de pareja, en la práctica puede que no sea así.

En las relaciones donde uno de los dos toma el control de las decisiones y el otro se deja llevar, este último termina sintiéndose disminuido e insignificante. Lo que da pie a un conflicto entre los dos.

Sexualidad

SexualidadLas relaciones sexuales es otro de los motivos por el que muchas parejas discuten.

Ya sea por incompatibilidades en los gustos o el miedo a compartirlos, pueden ocasionar problemas dentro y fuera de la cama.

Otros temas como la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la falta de deseo, la anorgasmia, entre otros; si no se gestionan de manera adecuada también son una fuente segura de conflictos.

Problemas con la familia

Una potencial fuente de conflictos proviene de los familiares de ambas partes de la pareja. Si uno de los dos no se lleva bien con la suegra o el suegro, por ejemplo, es muy complicado que haya paz en la relación.

Otro problema relacionado con la familia es la diferenciación. Esto hace referencia a saber distinguir entre la familia de origen y la pareja, en colocar un límite.

Cuando los padres o los hermanos opinan demasiado sobre la relación, si los abuelos quieren encargarse de la crianza de los niños –si es el caso- si la suegra o el suegro pasan de visita demasiadas veces… Todas estas situaciones son un campo de cultivo para los conflictos.

Exceso de trabajo

El estrés, cansancio, problemas con compañeros de trabajo, horarios interminables y cualquier otro problema relacionado con la vida profesional, también causan problemas en la relación.

Dificultades económicas

Por otro lado, la falta de ingresos por no tener trabajo, lo que repercute en una inestabilidad económica bastante grave, produce un conflicto constante en las parejas que pasan por esta situación.

Guía práctica para solucionar conflictos en la pareja

Ya hemos visto algunas de las razones más comunes que causan discusiones y peleas en la relación.

El primer paso para resolverlos es el deseo de querer hacerlo, y ya que estás leyendo este artículo es de suponer que ese es tu caso.

Luego necesitas conducir ese deseo en acciones y métodos constructivos, para resolver los problemas de forma que tanto tú como tu pareja estén satisfechos con el resultado.

¿Alguna vez te ha pasado que piensas que has resuelto algún conflicto con tu pareja, solo para que vuelva a surgir después de algún tiempo?

Esto ocurre cuando la forma de resolver el problema es superficial, y cada una de las partes insiste en mantener su punto de vista como el único válido.

Lo que lleva a que se sientan cada vez más frustrados, molestos y cansados de las mismas peleas.

Además de que, en muchos casos, ni siquiera identifican cuál es el conflicto por el que están peleando. Parece absurdo, pero es así.

Así que, los siguientes pasos son una excelente forma de solucionar esos conflictos que llevan arrastrando tanto tiempo, y que los ayudara a establecer una relación más feliz y satisfactoria.

1.   Lista de recuerdos dolorosos

En esta primera parte, ambos deben hacer una lista de recuerdos relacionados con eventos dolorosos, decepcionantes o de rabia.

Al concentrarse en rememorar esos momentos, se pueden dar cuenta de que evocan discusiones y conflictos que pensaban que ya estaban solucionados. Que ya estaban en el pasado.

Si a un nivel subconsciente les sigue causando malestar, entonces no los han resuelto por completo.

Busquen los recuerdos que se vinculen a los siguientes sentimientos:

  • Recuerdos asociados a culpabilidad o una acusación falsa.
  • Aquellos en los que te has sentido ignorado.
  • Los momentos en que te has sentido como un tonto, ridiculizado o en una posición de víctima.
  • En los que te hayas sentido sin importancia o valor.
  • Los recuerdos que te hagan ver como débil o impotente.
  • Aquellos en los que sientes una falta de afecto o amor.

Es importante que cada uno haga su lista de forma íntima sin mostrársela el uno al otro. Al menos no todavía.

2.   Repasen uno o dos recuerdos cada uno

En sesiones programadas una o dos veces por semana, cada uno debe tomar un turno para describir un recuerdo y la situación que lo provocó, poniendo en detalle lo que se hizo o dijo.

Por ejemplo: “Cuando estuvimos en aquella reunión con nuestros amigos, y me dijiste en un tono despectivo que estaba siendo tonta por gustarme ese libro que a ti te parecía ridículo, me hizo sentir humillada y como una mujer cuyo novio tiene la libertad de burlarse, incluso degradar”.

El momento de ser empáticos

3.   El momento de ser empáticos

Al momento de escuchar a tu pareja, y ella a ti, cuando comuniques tus sentimientos, debes practicar la empatía.

Es importante que realmente escuches lo que te dice, de forma activa y no defensiva. Ambos deben ponerse en los zapatos del otro para comprender lo que sienten.

4.   Discúlpate

Pide perdón desde el fondo de tu corazón por haber causado dolor a tu pareja. Demuestra que te importan sus sentimientos y que lamentas lo ocurrido.

Está parte puede llegar a ser difícil si tú también tienes una carga de sentimientos negativos causados por tu pareja. Pero ten en cuenta que también te tocara el turno de recibir disculpas y liberar ese peso que llevas en el corazón.

5.   Confirmar que el conflicto ha sido resuelto

Por último, tienen que confirmar que ambos comprenden el dolor que han causado en el otro.

¿Realmente lo han comprendido? ¿Pueden repetir, no el recuerdo exacto, pero el sentimiento de dolor que generó?

Solo cuando ambos están satisfechos y seguros de que sus sentimientos son valorados, pueden confiar en que no se va a repetir y que el hecho se ha superado.

5 Consejos para resolver los conflictos de pareja

Sumado a los pasos de la guía, los siguientes consejos te darán más herramientas y métodos para solucionar cualquier problema que tengas en tu relación.

Sé directo

Muchas veces las personas no expresan claramente que es lo que les molesta, sino que se limitan a dar indirectas y evasivas, ya sea por tener la esperanza de que el otro adivine o por vergüenza a decir lo que sienten.

Esta forma de comunicación, además de no resolver la situación, la puede empeorar.

Habla de forma directa, no esperes que tu pareja entienda tus indirectas o adivine que es lo que piensas. Trabajen mano a mano para resolver el conflicto.

Cambiar el enfoque

El cerebro funciona de manera curiosa. Cuando nos enfocamos en algo que no queremos hacer o que no queremos que nos pase, terminamos exactamente en esa situación.

En cambio, cuando nos enfocamos en lo que tenemos que hacer para no acabar en una situación no deseada, es posible obtener los resultados anhelados.

En una relación de pareja, cuando existe un conflicto, no se enfoquen en los sentimientos negativos, en el problema ni en el dolor. Dirijan su atención a la solución del conflicto y en crecer juntos.

Evita usar generalizaciones con tu pareja

Cuando usas generalizaciones, lo más probable es que consigas que tu pareja se ponga a la defensiva.

Afirmaciones del tipo “nunca ayudas con los quehaceres del hogar”, o “siempre estás pendiente del celular cuando hablamos”, no ayudan en la resolución de los conflictos.

Al contrario, lo que consigues con esto es que tu pareja contraataque enumerando todas las veces que si te ayudo y que si te presto atención mientras hablaban.

No hay ganadores ni perdedores

Muchas parejas ven su relación como una competición de quién tiene razón o quién consigue que el otro actué según su voluntad. Esto es un gran error.

¿Necesitas ver que tu pareja, la persona que se supone que amas, pierda ante ti?

Cuando te des cuenta de que en el amor no hay perdedores ni ganadores, sino dos personas que se quieren, es posible dejar de lado las discusiones sin importancia y empezar a comunicarse de forma más saludable.

Si se ven de la forma correcta, los conflictos son una maravillosa oportunidad de conocer más a tu pareja y asentar las bases de una relación mucho más sólida y duradera.

Un problema a la vez

Si deseas que la comunicación sea efectiva, tú y tu pareja deben ceñirse a resolver un problema a la vez.

Imagina por un momento que mientras decides como incorporar una rutina diaria de ejercicios, también estás pensando en cómo ahorrar más para comprar esa casa que tanto deseas, y también que ingredientes necesitas adquirir para la comida del siguiente día.

¿Productivo? ¿O todo lo contrario?

Cuando intentamos realizar varias cosas al mismo tiempo, al final no terminamos haciendo nada, o por lo menos no de la mejor forma posible.

Ocurre igual con los conflictos de pareja. Si quieres resolverlos, hay que empezar por uno a la vez.

Acude a terapia de pareja online

Acude a terapia de pareja online

Si los pasos descritos en la guía no fueron suficientes para resolver tus conflictos de pareja, o al menos la mayoría de ellos, es probable que sean producto de una experiencia negativa de la infancia.

En este caso, tu pareja pudo reactivar ese dolor que aún no has aliviado del pasado y que de forma inconsciente lo relacionas con él o ella.

La mejor forma de identificar la fuente del conflicto y solucionarlo, es pedir la opinión de un profesional en el área.

Un especialista con años de experiencia que les ahorrara más disgustos, dolor y molestias. Y todo desde la comodidad de tu hogar.

Solo tienes que acudir a un profesional de confianza y pedir cita. Nosotros te recomendamos acudir a Patricia Maguet

 
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