Cogolludo se ha convertido de nuevo en punto de encuentro para los amantes del motor con la celebración de una concentración de vehículos Porsche que reunió a 101 automóviles deportivos de alta gama en la Plaza Mayor, uno de los espacios urbanos más emblemáticos de la provincia con sus cerca de seis mil metros cuadrados.
Durante toda la mañana, vecinos, visitantes y aficionados pudieron contemplar estos vehículos, conocidos por su inconfundible diseño, su precisión técnica y el prestigio de una marca que ha sabido mantener su identidad a lo largo del tiempo. Más allá de su carácter deportivo, estos automóviles evocan una combinación de elegancia y alto rendimiento que los hace igualmente presentes en entornos profesionales o en circuitos de competición.

La iniciativa partió del proyecto TAREDBLAU, impulsado por un grupo de aficionados con casi dos décadas de experiencia vinculada a la marca, que solicitó al Ayuntamiento la posibilidad de exhibir los vehículos en el corazón de la villa ducal. La estampa resultó especialmente simbólica al situarse los coches frente al Palacio de los Duques de Medinaceli, considerado el primer palacio renacentista construido fuera de Italia y uno de los grandes referentes patrimoniales de la localidad.
Los participantes, procedentes principalmente de la Comunidad de Madrid, llegaron a Cogolludo tras una ruta organizada en la que la Oficina de Turismo colaboró en la logística y recepción del grupo. Durante su estancia, los visitantes pudieron pasear por el municipio, conocer su patrimonio histórico y disfrutar de la oferta hostelera local en una jornada marcada por el buen tiempo y el ambiente animado.
No es la primera vez que marcas y clubes de vehículos de alta gama eligen Cogolludo como escenario para sus encuentros, una tendencia que desde el Ayuntamiento se valora positivamente por su capacidad para generar actividad turística, dinamizar el comercio y proyectar la imagen del municipio como destino cultural y patrimonial.
Tras permanecer cerca de tres horas en la localidad, la caravana continuó su ruta hacia Hiendelaencina, donde los participantes pusieron el broche gastronómico a la jornada con una comida en el restaurante Sabory, disfrutando de la cocina serrana antes de regresar a sus lugares de origen.
Con iniciativas como esta, Cogolludo sigue consolidándose como un destino capaz de combinar patrimonio, turismo y actividades singulares que aportan vida y atractivo al municipio.
