Cigüeñas en Masegosa
El cambio climático y el aumento de las temperaturas, facilita el avistamiento de cigüeñas como ha ocurrido, hoy, en Masegosa, como podemos apreciar en las imágenes captadas por Julio Esteban Cava en este pequeño municipio de la Serranía de Cuenca que, tras el éxodo sufrido en los años 70, del pasado siglo, hoy su población no llega a los sesenta habitantes. Eso sí, bellezas naturales no le faltan porque, a tiro de piedra, tienes cuevas como la del Hierro, la de los Mosquitos y la de los Griegos y, bajando, en dirección a Peralejos de las Truchas, te vas a encontrar con el Monumento Natural de Muela Pinilla y del Puntal; un paraje precioso y mágico esculpido en la caliza por el agua y el viento donde se puede ver a la mariposa nocturna Graellsia Isabelae, especialmente protegida. Claro que, sin salir del pueblo, no debes perderte la visita a su iglesia parroquial de Santa Ana, de una sola nave y cruz latina, en cuya entrada destaca un pórtico sobre columnas de piedra típico de la arquitectura serrana.

Una atracción, elegida por las cigüeñas que, desde hace algunos años, ya no viajan a África, permaneciendo en la península Ibérica gracias a la mayor disponibilidad de alimento en vertederos y zonas agrícolas, regresando a sus nidos cada vez más temprano. Eso, y el adelanto de la cría porque, cada año, se cumple más rápido lo de «por San Blas la cigüeña verás» aunque no es menos cierto que las aves que se observan ahora, suelen ser ejemplares adultos ya que, los jóvenes, sí suelen realizar migraciones más largas en esta época del año, febrero, época en la que comienzan las migraciones de la cigüeña blanca desde el norte y el centro de Europa, hasta África, pero con paradas cada vez más largas en el sur para alimentarse y es ahí en donde se explica esta parada en pueblos como Masegosa o, como ocurrió en Cuenca capital, en 2016 o en 2023 en los que, una buena colonia de estas aves, se posó en las farolas de la autovía nada más iniciarla en dirección a Madrid.

