Cien días de cortesía para PriegoUna vez constituido el nuevo ayuntamiento de Priego, ahora toca asignar las diferentes concejalías, comisiones, junta de gobierno, y demás órganos que han de gobernar el normal funcionamiento institucional. Salvador Martínez, en una sesión histórica, fue elegido alcalde por unanimidad pues tanto los concejales de Juntos por Priego como los del PP le apoyaron. Se trata de un hecho insólito y sin precedentes en nuestra reciente historia democrática.

También es un hito que el alcalde haya tendido la mano a estos partidos ofreciéndoles hasta cuatro concejalías, dos para Juntos por Priego, y dos para el PP.
Aunque a priori parezca un error, es una jugada maestra pues neutraliza la confrontación por la implicación.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. En la sesión de investidura, el PP ya se aseguró de advertir al recién elegido alcalde que su apoyo tenia fecha de caducidad, “como los yogures”.  Proponía un espacio temporal de menos de un año, tras el cual se sentaría con los representantes de Juntos por Priego para cambiar “el signo del ayuntamiento”
No parece que sea una postura comprensible presentar una moción de censura al gobierno de cual formas parte y asumes la responsabilidad que te han encomendado y que has aceptado.
La política bien entendida es la mejor fórmula para resolver los problemas de los ciudadanos, la mal entendida, es la que hace de la confrontación su razón existencial.
Priego no necesita más guerras fratricidas que solo conducen al cainismo sino unión, fortaleza y mucha responsabilidad.
Nadie puede obviar lo nefasto que ha sido para Priego tener que sufrir este último cuatrienio negro y ser demasiadas veces titular periodístico por trifulcas, escándalos y francachelas de los regidores de turno.
Ahora toca aprender de los errores para intentar que no vuelvan a suceder y hacer de la unidad, la lealtad, y la transparencia nuestra mejor seña de identidad.
Cien días de cortesía para un gobierno, es una regla no escrita en la que se pide a los partidos de la oposición respeto en sus críticas y responsabilidad en sus planteamientos.
A tenor de la propuesta del alcalde de que la oposición asuma hasta cuatro concejalías, no parece de recibo que esta norma no se respete por todos.
Las y los Pricenses estamos muy cansados de lenguajes ofensivos, de insultos y de malos gobiernos que solo conducen al ostracismo y a la apatía.
Si remamos en la misma dirección, habrá una oportunidad para salvar Priego, de lo contrario, Priego se tendrá que salvar de nosotros.
Como vecino de Priego y en nombre de otros muchos, pedimos cien días de cortesía para Priego.
Por Jorge Juan Orusco Pérez.