Este viernes, antes de las ocho, ha muerto en Tarancón (Cuenca) un joven trabajador a consecuencia de un accidente laboral.

CCOO estalla ante la muerte del trabajador en Tarancón Hay que parar esta sangría
María José Mesas, secretaria general de CCOO-Cuenca.

CCOO-Cuenca expresa su dolor y traslada su pésame y se pone a disposición de la familia del fallecido, de apenas 25 años de edad, natural del vecino pueblo de Villar del Saz y empleado en la empresa de transporte ‘Pogar’.

Ha muerto aplastado por la plataforma de un camión de cerdos en la cárnica Incarlopsa. Los trabajadores y los comités de empresa de ambas compañías comparten la misma desolación y el mismo dolor.

El sindicato también manifiesta su indignación, su impotencia, su rabia. Apenas han transcurrido 40 horas desde que otro joven trabajador, un chaval de 26 años, moría víctima de otro accidente laboral en la gravera de la empresa Villaescusa en Rubielos Bajos. También él murió aplastado bajo un camión.

Y el pasado 16 de enero murió en Villaminaya (Toledo) otro trabajador joven, 27 años, al precipitarse desde una altura de unos cinco metros mientras trabajaba en el cebadero de terneros.

Son ya tres las personas víctimas de la siniestralidad laboral en Castilla-La Mancha en los 38 días que llevamos de 2020. Y las tres eran jóvenes, muy jóvenes. Es imposible ponerse en el lugar de los padres, por más ganas de llorar que tengamos todos.

“Hay que frenar esta sangría. Hay que cumplir y hacer cumplir con el máximo rigor la Ley de Prevención de Riesgos en todas las empresas, en todos los centros de trabajo, en todos los tajos, en todas las actividades laborales”, reclama María José Mesas, secretaria general de CCOO-Cuenca.

“Hoy, a primera hora de la mañana, hemos tenido que volver a pedir a la autoridad laboral que investigue las causas de un accidente laboral mortal y depure las responsabilidades. Igual que tuvimos que hacer anteayer. Igual que tuvieron que hacer los compañeros de Toledo hace tres semanas. Esto no puede seguir así. Todos los accidentes son evitables, los empresarios tienen que poner en la cima de sus prioridades la seguridad de sus trabajadores. Esa es su primera y más grave responsabilidad: preservar la vida de sus empleados.”

“Hemos acordado reunir de inmediato, la próxima semana, a la comisión provincial de Salud y Seguridad Laboral. La Administración, incluyendo a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, y también los agentes sociales, tenemos que poner todo de nuestra parte para prevenir más accidentes en el trabajo.”