El Gobierno de Castilla-La Mancha ha renovado este miércoles el convenio de colaboración con Cruz Roja para el desarrollo del Plan Regional contra la Pobreza Energética, una iniciativa que cumple 10 años apoyando a familias con dificultades para hacer frente a los suministros básicos en sus hogares.
Durante el acto de firma, la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha destacado el fortalecimiento de este programa dentro del Sistema de Protección Social de Castilla-La Mancha y ha recordado que, desde su puesta en marcha en 2016, ha permitido atender a 147.183 personas en la región (69.959 de ellas menores) y conceder 42.132 ayudas directas para evitar cortes de suministro y situaciones de vulnerabilidad energética.
El convenio, rubricado por la consejera y el presidente de Cruz Roja en Castilla-La Mancha, Jesús Esteban, pone en valor una década de colaboración institucional y el impacto de este plan en la protección de miles de familias vulnerables.

En el acto también han participado la viceconsejera de Servicios y Prestaciones Sociales, Guadalupe Martín; la presidenta provincial de Cruz Roja en Toledo, Rosa Almoguera; la delegada provincial de Bienestar Social en Toledo, Rosa María Quirós; y el coordinador autonómico de Cruz Roja, Jesús Rodríguez Ángel.
Durante su intervención, García Torijano ha señalado que estas ayudas permiten dar respuesta a situaciones urgentes en los hogares y ha recordado que “cuando hablamos de pobreza energética hablamos de familias que pueden mantener la luz encendida o la calefacción en invierno”.
Asimismo, ha explicado que esta prestación “se puso en marcha con la llegada del gobierno del presidente Page con el objetivo de reconstruir y acompañar a la ciudadanía en un momento en el que la Comunidad Autónoma estaba muy dañada”.
10 años de protección a las familias
La consejera ha destacado que el Plan Regional contra la Pobreza Energética se ha consolidado como una herramienta estable de apoyo a las familias vulnerables, gracias a su financiación garantizada y a la coordinación entre administraciones y entidades sociales. En este sentido, ha recordado que el programa ha permitido atender el 100 % de las demandas detectadas a través de los Servicios Sociales.
Solo en 2025 se han concedido 2.222 ayudas en el marco de este programa, “lo que demuestra que la prestación sigue siendo necesaria”. El plan cuenta con una dotación anual de 500.000 euros consignada en los Presupuestos de Castilla-La Mancha, lo que permite actuar con rapidez ante situaciones de dificultad económica que pueden derivar en cortes de suministro.
García Torijano también ha subrayado el impacto del programa en la infancia, destacando que cerca de 70.000 menores han sido protegidos a través de estas ayudas durante la última década y ha recordado que “se hizo en distintas líneas de acción y de trabajo para combatir la pobreza, un trabajo que llevamos haciendo a lo largo de estos 10 años y en el que estamos viendo cómo, poco a poco, porque no es fácil, se van revirtiendo esas situaciones”.
Convenio con Cruz Roja y coordinación con los Servicios Sociales
La renovación del convenio con Cruz Roja refuerza una colaboración institucional que ha demostrado su eficacia. A través de este acuerdo, la organización social participa en la gestión de las ayudas para garantizar que lleguen con rapidez a las familias que más lo necesitan.
En este sentido, la consejera ha destacado que “en materia de vulnerabilidad energética el tiempo es determinante” y ha añadido que “el sistema responde”, subrayando además que se trata de “un modelo eficaz y eficiente y queremos seguir manteniendo este modelo de colaboración” con Cruz Roja.
Un programa consolidado dentro del sistema de protección social
El Plan Regional contra la Pobreza Energética se ha consolidado como una prestación estable dentro de las políticas sociales de Castilla-La Mancha, basada en la planificación, la financiación garantizada y la colaboración con el Tercer Sector.
En este contexto, la consejera ha reconocido que la evolución del contexto internacional puede influir en la situación de muchas familias. “Ojalá no hiciera falta tener que resolver este tipo de ayudas, pero esperamos poder dar respuesta en un contexto internacional que todos sabemos que es muy inestable y que suele afectar especialmente a las personas más vulnerables. Por ello, estas ayudas quizás este año sean más necesarias que nunca y esperamos que sean suficientes para poder acompañar a nuestra ciudadanía”, ha afirmado.

