Estamos cansados. Muy cansados.

Cansados de ser objetos de titiriteros con motivaciones económicas a los que el precio de nuestra salud y la de los que nos rodean resulte un coste barato en comparación a los beneficios que podamos proporcionar, aun no siendo nuestra labor de primera necesidad.

Carta abierta empleados ORA a la Corporación y a la Ciudadanía de CuencaCansados de ser números para líderes y gente sin alma para el ciudadano.

Cansados de burlas, pitidos, insultos y agravios emocionales tan solo por hacer nuestro trabajo dictado desde las autoridades competentes.

Cansados de miradas de odio desde coches y balcones, de fotografías y videograbaciones que solo hacen que herir nuestra dignidad.

Cansados de experimentar una absoluta impotencia entre el deber y la obediencia en nuestro recorrido por las vías públicas de Cuenca.

Cansados de que algunos de ustedes no solo jueguen con nuestra salud y la de los nuestros, sino también con la de toda la ciudadanía y que, por motivos varios y seguramente de necesidad, tengan que utilizar el estacionamiento regulado municipal.

Pero, ¿sabéis de lo que estamos más cansados? De las mentiras y medias verdades por parte de las autoridades competentes que solo hacen que derivar sus responsabilidades hacia otros, avivando el odio hacia los trabajadores.

Ayer algunos de nosotros fuimos denunciados por parte del Cuerpo Nacional de Policía, solo por desempeñar nuestro trabajo.

Hoy volvemos la calle bajo la tormenta y sin cobijo alguno mal que nos pese a nosotros y a la ciudadanía de Cuenca. Solo queríamos expresar nuestra extrañeza de que Cuenca sea la única ciudad de Castilla-La Mancha en la que se está obligando a prestar este servicio sin que se conozcan las verdaderas intenciones del mantenimiento del servicio por parte del Excmo. Ayuntamiento de Cuenca.

Nuestra intención no es otra que cesar nuestra actividad lo antes posible por el bien común.

Tan solo una cosa más, cuando os asoméis al balcón y nos veáis a nosotros, pensad que estamos en ese grado de la cadena. Si miráis unos niveles por encima y forzáis la vista, veréis quienes son los culpables de que en un estado de alarma hagamos un estacionamiento regulado en la ciudad de Cuenca.

Por algo dicen que somos únicos.

FDO: Trabajadores de Estacionamiento Regulado de Cuenca

 
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