Cáritas Cuenca apoya la alimentación y escolarización de los menores víctimas del último conflicto armado en el Congo-Brazzaville
El proyecto cuenta con fondos de la convocatoria de subvenciones de la Diputación Provincial de Cuenca, así como de donaciones particulares, de las Cáritas Parroquiales de la Diócesis y la Cáritas Interparroquial de Ciudad Real.

Gracias a los fondos de la subvención de Ayuda Humanitaria de 2019 de la Diputación Provincial de Cuenca y a los donativos de particulares, Cáritas Parroquiales de la Diócesis y la Cáritas Interparroquial de Ciudad-Real, desde octubre de 2019 se ha ejecutado un proyecto en el Departamento del Pool, en la República del Congo (Congo-Brazzaville), para el refuerzo de capacidades de los menores desplazados por el conflicto de 2016 y retornados posteriormente a las localidades de Kinkala, Madzia, Missafou, Mindouli y Massembo-Loubaki.

Cáritas Diocesana de Cuenca trabaja la cooperación internacional desde 2005 en la República del Congo, donde apoya los proyectos que Cáritas Congo, con sus Diocesanas, promueven en el país, especialmente en el Departamento del Pool, región más castigada por sucesivos conflictos armados, el último, de 2016 a 2018.

Desde octubre de 2019, en pleno postconflicto, Cáritas ha trabajado en un proyecto destinado a aliviar las condiciones de vida de los menores desplazados y retornados tras el conflicto, con el acceso a los derechos a la alimentación y la educación. Para ello, se han provisto de alimentos y formación específica de refuerzo, así como apoyo psicológico para aquellos escolares que perdieron la posibilidad de asistir a clase con la declaración del conflicto en abril de 2016 y que, tras esta formación, podrán acceder al próximo curso académico. Según recuerda UNICEF en el informe de Acción Humanitaria para la infancia 2019, “la educación es un derecho fundamental en situaciones de emergencia y crisis igual que el derecho a la alimentación, la sanidad o el agua”.

La pandemia por covid-19 también ha obligado a la adaptación del proyecto a las medidas de confinamiento y limitación de las comunicaciones entre los municipios, por lo que, en el último periodo, éste tuvo que adaptarse a las circunstancias y, además del reparto de kits alimenticios, se incluyeron sesiones de sensibilización a los menores sobre la prevención de la covid-19.

Precisamente, la preocupación no deja de crecer en el territorio debido a la aceleración del aumento del número de contagiados y fallecidos por el coronavirus, dada la carencia de estructuras sanitarias para hacer frente a la enfermedad y las limitadas medidas de prevención disponibles. Según datos del propio Ministerio de la Salud de la República del Congo, a principios del mes de junio, se cuantificaron 728 casos; un mes después se alcanzaron los 1557 casos, y a principios de agosto ya se superaron los 3.500 infectados, la gran mayoría en las ciudades de Brazzaville y Pointe Noire.

 
Comparte esta noticia: