La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado, mediante la operación Taglio, a un grupo criminal itinerante dedicado a reventar cajeros automáticos con cargas explosivas. El dispositivo policial se ha saldado con seis detenidos, relacionando a dos de ellos con al menos siete asaltos con fuerza cometidos en Cuenca, Guadalajara y otras cuatro provincias españolas.

Detalles del operativo policial
La investigación arrancó en junio de 2024 tras el robo de 140.000 euros en dos sucursales de Granada, empleando la peligrosa técnica de la «paleta del pizzero» para detonar los cajetines de billetes. Los asaltantes residían en Madrid y Valencia, desde donde se desplazaban en vehículos robados para ejecutar golpes rápidos y huir con el rostro cubierto. Durante los registros simultáneos en los domicilios, las autoridades incautaron un arma de fuego, 1.700 euros en efectivo, herramientas profesionales de excarcelación y casi dos kilos de hachís.
Contexto de criminalidad itinerante
La caída de esta red evidencia un patrón delictivo constante en la hemeroteca de Liberal de Castilla: la vulnerabilidad de Cuenca y Guadalajara ante mafias itinerantes asentadas en grandes urbes. Esta misma movilidad táctica se observó en febrero de este año con la Operación Porcibre en Guadalajara, así como en los robos agropecuarios de Las Pedroñeras y El Pedernoso desmantelados en enero. La conexión directa con importantes autovías facilita estas incursiones, un reto operativo que ya generó alarma policial a finales de 2025 con los violentos asaltos registrados en las áreas de servicio de la A-3.

