Brihuega estrena cementerio municipal, con vistas a futuro y un concepto abierto más europeo y luminosoLas sepulturas, nichos y columbarios pueden adquirirse desde este mismo lunes en el ayuntamiento. La infraestructura, que se inició en la anterior legislatura pero ha sido completada en un ochenta por ciento durante el actual mandato, supone una respuesta al problema del cementerio viejo, que seguirá funcionando. El Ayuntamiento ha invertido 410.000 euros

Medio centenar de vecinos acudieron el pasado sábado a la inauguración de un nuevo espacio municipal, un cementerio con vocación de parque y que viene a complementar el actual, situado en el interior del castillo. Al acto acudieron el alcalde, Luis Viejo, varios de los concejales de la corporación municipal y la directora provincial de Hacienda y Administraciones Públicas, doña Ángela Ambite.

Luis Viejo presentó las instalaciones ya urbanizadas, que de momento ocupan alrededor tan solo de un veinticinco por ciento de la parcela, por lo que será fácilmente ampliable a futuro si es necesario. “Nuestra intención es presentar un concepto de cementerio jardín, aprovechando el entorno y la situación, con unas vistas espectaculares hacia el valle; menos lúgubre, más similar a lo que nos encontramos por Europa, un cementerio que será digno de ser visitado para ser disfrutado desde otro punto de vista”.

El alcalde, que agradeció el apoyo económico de Diputación en la primera fase de las obras durante la anterior legislatura, con cerca de 120.000 euros, enfatizó el importante “esfuerzo económico, 410.000 euros, realizado por el Ayuntamiento para completar la mayor parte de la infraestructura”.

De momento, mientras no haya nadie enterrado, el cementerio solo abrirá los fines de semana, en el mismo horario que el viejo. Más adelante, cuando poco a poco vaya dándosele uso, el horario será exactamente el mismo, también entre semana.

Las instalaciones cuentan con lavabo, sala de espera y almacén. El tanatorio seguirá ubicado dentro del municipio, al lado de la iglesia de Santa María.