Bellido elogia el “periodismo ético” encarnado por Leguineche y Guardiola, vinculados a la provincia de Guadalajara
• El presidente de las Cortes clama contra el actual repunte de “la censura a los medios”.

El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, ha instado a “no permitir la censura” actual contra la prensa y, con motivo de la entrega del Premio de Periodismo Manu Leguineche al prestigioso reportero de TVE José Antonio Guardiola, ha reivindicado “el periodismo ético” que representan estas dos figuras ligadas a la provincia a través de las localidades de Brihuega y Sigüenza, respectivamente.

Bellido -segunda autoridad regional-, la ministra en funciones Magdalena Valerio y el presidente de la Diputación, José Luis Vega, han asistido esta tarde en la emblemática Fábrica de Paños de Brihuega a la entrega de la séptima edición del Premio Internacional Cátedra Manu Leguineche que convocan cada año la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Universidad de Alcalá, la Diputación de Guadalajara, el Ayuntamiento de Brihuega y la Fundación General de la Universidad de Alcalá.

El presidente autonómico ha recordado que, aunque en su nacimiento el premio surgió como “homenaje a Manu Leguineche” por su vinculación a la  Alcarria, donde estuvo afincado, “ya se ha convertido en una reivindicación del periodismo ético y de la provincia de Guadalajara”.

De ambos ha dicho que son las caras del mejor periodismo, aquel que se marca como prioridad “decir la verdad y construir una sociedad más justa”, para lo que se convierte en “el mejor contrapoder ante los abusos”. Por eso ha subrayado que hay que ser inflexible con cuantos desde la política o cualquier otro ámbito de la sociedad censuran a los medios, todavía en pleno siglo XXI: ”tienen que caber la pluralidad y el libre ejercicio del periodismo”, ha remarcado.

Bellido ha ensalzado la trayectoria profesional de Guardiola y la profundidad del discurso de recepción del premio. Y de Leguineche ha recordado su lectura de joven de ‘Los ángeles perdidos’:  “me marcó profundamente”, ha confesado, al rememorar las sensaciones que le provocó el  modo en que el reportero vasco afincado en Brihuega relataba la vida desgraciada de niños esclavos, de niñas obligadas a casarse o de tantos otros y otras que mueren de hambre. “Hoy sigue siendo vergonzosa la gran cantidad de desgracias que hay en el mundo, por eso es tan importante la labor de profesionales como Guardiola”, ha insistido Bellido.

El presidente de las Cortes regionales ha sacado a relucir la aparente ironía del destino por la que Leguineche, que relató tantas guerras y sus miserias en todas las latitudes, acabó encontrando un remanso de paz para vivir en un municipio alcarreño que la historia recuerda por dos de las grandes batallas de España en la época moderna, la de Villaviciosa en la Guerra de Sucesión del siglo XVIII, y la de Guadalajara de la Guerra Civil del siglo XX.

El presidente del parlamento autonómico ha sentenciado que el acto de esta tarde ha supuesto “una maravillosa alianza entre Brihuega, el periodismo, Manu y José Antonio”.

“Viajar al corazón del otro”

En su discurso de recepción del galardón, Guardiola ha asegurado que este premio es para él “muy especial” por los paralelismos vitales con Leguineche (“fue reportero como yo, fue director del programa En Portada como yo y amó Guadalajara, como yo”) y, emocionado, en el capítulo de agradecimientos envió uno concreto a la ciudad de Sigüenza, con la que está muy vinculado por vía familiar, “por existir”.

Sin obviar los padecimientos de la profesión, Guardiola ha preferido centrarse en “celebrar el periodismo”, cuya labor como reportero ha definido como “viajar al corazón y al territorio del otro”. El periodista de TVE ha defendido “el compromiso universal del periodista”, que le lleva a dedicar el mismo respeto y atención a Mandela que a una anciana de Managua, porque todos ellos conforman “el catálogo de personajes” que permite contar las historias.  Unas historias reales como la vida misma porque “en el fondo, los reportajes son la vida”.