BASF anuncia un nuevo centro de producción de materiales para baterías en Schwarzheide, Alemania, como parte de su plan de inversión en varias etapas para apoyar la cadena de valor de los vehículos eléctricos (EV) europeos. Esta planta de última generación producirá materiales activos catódicos (CAM) con una capacidad inicial que permite el suministro de alrededor de 400.000 vehículos eléctricos completos al año con materiales de batería de BASF. Los innovadores materiales de cátodo de la compañía aumentan el rendimiento de las baterías, promoviendo el éxito de la movilidad respetuosa con el medio ambiente.

BASF sigue invirtiendo en Europa para reforzar su liderazgo mundial en materiales de baterías para vehículos eléctricos
BASF anuncia que Schwarzheide, Alemania, será la sede de la producción de material catódico activo en Europa

El diseño modular y la infraestructura de la planta de Schwarzheide permite la rápida ampliación de las capacidades de fabricación, lo que permite a BASF satisfacer la creciente demanda de los clientes del mercado europeo de vehículos eléctricos. La planta de Schwarzheide utilizará precursores (PCAM) de la planta de BASF en Harjavalta, Finlandia. La puesta en marcha de las dos plantas está planificada para 2022.

“Las plantas de Finlandia y Alemania ofrecerán a nuestros clientes un acceso fiable y más sostenible a materiales activos de cátodos de alto níquel a medida, en las proximidades de sus instalaciones de fabricación europeas”, explica Peter Schuhmacher, presidente de la división de Catalizadores de BASF. Con estas inversiones en Finlandia y Alemania, BASF será el primer proveedor de CAM con capacidad de producción local en los tres principales mercados actuales: Asia, Estados Unidos y Europa. BASF se convertirá en el principal proveedor con una cadena de suministro fiable, sostenible y presencia europea que comprenderá el suministro de metales básicos, en particular níquel y cobalto, la producción de precursores y la producción de material catódico dentro de una región.

La planta de producción de Schwarzheide utiliza una planta de energía de turbina de gas y vapor de eficiencia energética que funciona según el principio de generación combinada de calor y energía. Actualmente se está modernizando para aumentar aún más su ecoeficiencia. Hasta que se ponga en marcha la planta de materiales para baterías, también está planificada la integración de energías renovables. La planta de Harjavalta utilizará recursos de energía renovable, incluyendo energía hidroeléctrica, eólica y de biomasa. Esta mezcla energética ventajosa proporcionará material CAM con una huella muy baja de CO2.

Las inversiones en Harjavalta (Finlandia) y Schwarzheide (Alemania) refuerzan el apoyo de BASF al programa de la Comisión Europea para una cadena de valor de la producción de baterías en Europa y forman parte del “Importante Proyecto de Interés Común Europeo (IPCEI)” que fue aprobado por la Comisión Europea el 9 de diciembre de 2019 en virtud de las normas sobre ayudas estatales de la Unión Europea.

 
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