ASAJA Cuenca se ha dirigido a la Consejería de Agricultura para exigirle que comunique, urgentemente y de una vez por todas, las resoluciones de concesión o denegación de la ayuda agroambiental del girasol para que los productores de este cultivo sepan a qué atenerse, planifiquen su mapa de cultivos y puedan tramitar la PAC 2026.
La propia Orden de convocatoria de ayuda establecía un periodo para resolver las ayudas de seis meses a contar desde junio de 2025, por lo que la Consejería de Agricultura lleva dos meses de retraso, incumpliendo su propia normativa.

La organización agraria recuerda que el recorrido de esta ayuda ya se inició con importantes dificultades ya que el primero de los cinco años para el que estaba planificada no se convocó. En la campaña pasada se publicó cuando ya estaba avanzada la campaña de la PAC, a finales del mes de abril, y ya entonces los agricultores tuvieron que modificar su planificación porque no conocían exactamente los requisitos a cumplir para acogerse a la ayuda.
Ahora, ocho meses después que finalizara la campaña de la PAC 2025, los cientos de productores de girasol que solicitaron la ayuda en la campaña pasada continúan sin saber si se la concederán o denegarán. “Para solicitar la ayuda el agricultor tiene que cumplir unos requisitos y unas limitaciones. En la campaña pasada ya lo hizo sin saber si se la iban a conceder o no. Nos encontramos ante una nueva campaña y seguimos sin saber si nos han aprobado la ayuda, pero tenemos que seguir cumpliendo esas limitaciones. Si finalmente no nos la conceden nos habremos perjudicado para nada”, señala un solicitante de la ayuda.
Asaja Cuenca está recogiendo el malestar y el enfado de cientos de agricultores que no entienden la pésima gestión que la Consejería de Agricultura está realizando a la hora de resolver las solicitudes, “empezaron a hablar de ella hace más de dos años y todavía no sabemos lo que va a pasar con ella”.
En la petición de la ayuda hay más solicitantes que presupuesto por lo que muchos agricultores quedarán fuera a pesar de haber cumplido las exigencias recogidas en la Orden de convocatoria.
La ayuda, con una duración de cuatro años, contempla una asignación de casi cinco millones de euros por anualidad y una prima de 130 euros por hectárea. Está dirigida a titulares de explotaciones que cuenten con al menos una hectárea de girasol e incluye superficies con vegetación espontánea.
Las provincias de Cuenca y Guadalajara son las principales productoras de girasol y las que más solicitantes de la ayuda medioambiental han registrado.

