La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo – Segura aprobó lo que se esperaba: un nuevo expolio de agua del Tajo a pesar de incumplir la Ley de Montes, que indica que el agua ha de almacenarse preferentemente en los embalses de cabecera. Ahora mismo hay más de 250 hm3 de agua entre el Júcar y el Segura. No la necesitan, pero si no se trasvasa antes del comienzo de las obras de La Bujeda perderían su derecho sobre ella

Aprobados de nuevo 38 hectómetros cúbicos a costa de la salud del río TajoEn agosto se trasvasarán 38 hm3 a pesar de que ello implique, según sus previsiones, condenar al nivel 3 durante meses a Entrepeñas y Buendía. Da igual que por Talavera corra menos agua de la que debería, da igual que incumplan la Ley de Montes. 

La Asociación de Municipios Ribereños ha presentado un informe explicando las irregularidades, pero la Comisión ha vuelto a hacer caso omiso como ya hiciera el mes pasado con el que presentaron sobre la modificación de las reglas del trasvase. Una vez más, la política por encima de la ciencia.

Está siendo un verano especialmente duro para los ribereños, en el que se ha dilapidado un año hidrológico excepcional con un envío continuo a través del canal. Entrepeñas, que llegó a alcanzar el 56 por ciento de su capacidad, encuentra alrededor del 42 por ciento. Buendía ya baja hasta el 18 por ciento.

Mientras, municipios ribereños como Huete o Chillarón del Rey tienen restricciones de agua y las inversiones prometidas siguen pendientes. “Confiamos en que se ponga en marcha por fin el proyecto de Morillejo, paralizado desde 2012”, indicaba Borja Castro, presidente de la Mancomunidad de Aguas de los ribereños nacida de la Asociación para la gestión del agua tras la finalización del proyecto. 

 
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