En Huélamo, celebran desde el pasado Lunes las II Jorndas de los Tercios en honor del Maestre de Campo, Julián Romero de Ibarrola, organizadas por el Ayuntamiento de Huélamo en las que, además, colaboran la Asociación Julián Romero, la Diputación Provincial y la UCLM para llevar a cabo una programación que comprende talleres, proyecciones de audiovisuales, paseos en burro, visitas guiadas, conciertos y conferencias.

Con el fin de semana, llega la programación especial en la que se prolonga el ciclo de conferencias en las que, ya, han participado Emilio Guadalajara y Migue Romero correspondiéndole turno a Pedro Pablo de las Muelas que habló de “Julián Romero”. De Capitán a Maestre de Campo”.

Por la tarde, ayer viernes, se produjo la recreación de la llegada de Francisco de Borja y Aragón y su encuentro con los moriscos. Un acto en el que estuvo presente la atleta María Vicente, nombrada, el pasado año, Comendadora de la Orden de Santiago en Huélamo. Acto que contó con el montaje musical de Dulzaineros de Cuenca.

A las nueve de la noche hacía su aparición el pregonero de las II Jornadas, Antonio Pérez Henares, “Chani”, recién llegado de Albalate, en donde se ubica su base: ten en cuenta que, aunque nací en Bujalaro, lo tengo fácil ahora porque es cruzar Altomira y, en un plas, me presento aquí, en Huélamo, en la Serranía de Cuenca. De todas formas, siempre he sido mitad alcarreño mitad serrano.

Antonio Pérez Henares en el centro de la imagen. Fotografía de Ángel Jarque

Antonio tiene un montón de escritos y libros desde que empezó a ejercer de periodista, en el diario Pueblo, cuando cumplió los 18 años y, quizás, algo habrán influido sus vuelos por los mundos prehistóricos (Nublares, El hijo de la Garza y El último cazador ) o por la Edad Media ( “La tierra de Alvar Fáñez”) cuando, a las nueve de la noche,  pregonaba la recreación de una parte de la historia de España. De lo más esencial, de lo que más me enorgullezco y me parece maravilloso, es que los pueblos de España celebren su propia historia porque, esas cosas, no se estilan, dice Antonio. Es más, es motivo de vergüenza. La verdad es que en nuestros pueblos no se avergüenza nadie. Se avergüenzan algunos que hablan en nombre de los pueblos sin enterarse de que, las gentes, nuestras gentes, están hartas de que se avergüencen porque, nuestra historia, es una de las más brillantes del mundo.  Por eso me parece fenomenal que, hoy, reivindiquen la gran figura de Julián Romero de Ibarrola que empezó de tambor y terminó mandando el Tercio muriendo cuando iba a ponerse a las órdenes de don Juan de Austria.

Hay que realizar más trámites para hacer un corta fuegos que para montar una central nuclear.

 Antonio Pérez viene de la España que llaman vacía (Bujalaro, su pueblo natal, tiene 64 habitantes y Albalate, donde reside, poco más de 900 que supone un paraíso) a una España, la de la Serranía de Cuenca que llaman, igualmente, vaciada. Un páramo humano. Odio la expresión de la “España Vacía”. Me parece una capullada inventada por la urbe. Yo veo una España llena, de la que se va la gente, y a la que volverá cuando decida regresar. Cada vez que veo a determinada gente dando vueltas por esa “España Vacía”, me produce mal cuerpo cuando, ellos, son los que hacen la vida imposible, insostenible a los que viven en las zonas rurales. Es que resulta que, ahora, hay que realizar más trámites para hacer un corta fuegos que para montar una central nuclear. ¿Quieren llenarla?, pues que la llenen de cabras y, de paso, comprobarían que hay menos incendios. De verdad. Qué hartura. Es que, aparece una moda y hale. La gente irá a vivir cuando tengan y quieran ir a vivir allí. Es que, de verdad, llegan los políticos de turno con un montón de periodistas detrás, hablan, hablan y se van.

Antonio deja un interrogante en el aire de la noche de Huélamo, en la plaza, cerca del busto de Julián Romero desde el que se divisa el roquedo que fue castillo y la gente que no para. A la que llaman “España Vacía” es a la que deberían atender, a la gente que vive en ella y dejarse de estupideces porque con discursos no se gana nada. Y perdonadme porque, con los años me estoy haciendo un deslenguado y digo lo que me viene en gana. Lo que llaman eso de vacía, me parece una monserga.

Le recuerdo, y él lo sabe, la etapa política de mediados de los años 50 del pasado siglo en el que, los tecnócratas, industrializaban España y necesitaban mano de obra que procedía de nuestros pueblos. De nuestras gentes cansadas de aguantar un porvenir invisible. Los políticos tampoco han sido los culpables, dice.  La sociedad española tiene que hacérselo mirar porque, los políticos, son un reflejo de ella. Se fueron nuestros padres, los míos también. Nos fuimos porque no había dios que viviera en ella. En mi pueblo no había agua corriente, no había luz, no había nivel de subsistencia. Ahora mismo, 5 tractores hacen lo que hacían 60 personas. Está bien, claro, que sigan los tractores porque con ellos hay jóvenes. Pero hay que hacer un examen. Se vive mejor en los pueblos que en los suburbios de las ciudades y es mejor una mesa de nogal que de formica. Lo digo por las modas aquellas, febriles, de que lo mejor era lo moderno.  Lo que molaba y mola es la ciudad. Pues no. Mejor en un pueblo.

Pérez Henares entre el alcalde, Leopoldo Martínez y María Vicente. Fotografía de Ángel Jarque

Cada vez me pone más repelús eso de las ONG.

Alguien, en esto de la repoblación, como ocurriera de verdad en tiempos de la reconquista, apostaría por conseguir un mejor trato fiscal a la gente que vive, que trabaja en el medio rural, creando una especie de “casilla” en el impuesto de la renta que desgravara en comparación con la gente que vive y trabaja en la ciudad. Y, ¿quién controla ese dinero?, responde Chani. Es que cada vez me pone más repelús eso de las ONG. Que quiten el “no” gubernamental porque, todas, viven de las subvenciones que pagamos con nuestros impuestos. Prefiero una distribución justa de las cosas, de verdad. Es que no estoy para poner casillas porque cada casilla la dirige, ¿quién?. Es que, como vengan las ONG a los pueblos, me tiro al monte. Hay gente en ellas a la que admiro pero, eso de ONG, ¿esos?,  viven de mis impuestos, de todos nuestros impuestos. Un día, me gustaría saber de verdad cuantas organizaciones de esas existen, y cuantas subvenciones reciben en total. Nos quedaríamos espantados porque entre el gobierno nacional, los autonómicos, las diputaciones y los ayuntamientos te digo que nos quedaríamos espantados. Hacer una ONG, hoy por hoy, es mejor negocio que montar una empresa. Te lo digo yo.

Antonio Pérez Henares, Chani, se marchó con la sonrisa en la boca acompañado por Leopoldo, el alcalde de Huélamo, porque iba a comenzar la carrera de la “Encamisada” que nada tiene que ver con otras que celebran por san Blas en tierras cercanas a Talavera. Aquí, se trata de homenajear de esa forma al ataque nocturno que hacían los Tercios. Una carrera que terminaría con chocolatada y con el recital de un grupo que siempre lo hace bien: Zascandil folk.

María Vicente. Comendadora de Huélamo. Fotografía de Ángel Jarque

Jornada para hoy sábado.

La mañana se abría con la visita histórica, el mercadillo infantil y la degustación de tapas para dar tiempo a que se recree la llegada de Julián Romero de Ibarrola, que tendrá lugar a las siete de la tarde con el posterior encuentro con las autoridades a la altura del monumento a los Cargos.

Después, a la nueve, tendrá lugar el nombramiento de Maestre de Campo que, este año, ha recaído en la Asociación Camino Español de la que es presidente el Teniente General César Muro Benayas, ex Jefe del estado Mayor del Ejército. Será en un acto a celebrar en el interior de la iglesia parroquial en el que, Amparo Luján, interpretará el canto de la Sibila.