El Ayuntamiento de Sigüenza, como viene haciendo desde hace años con todos los mayores que llegan al siglo de vida, se sumó al homenaje y felicitaciones que su familia le hizo a Anacleta Llorente, entregándole una placa y un ramo de flores en el día de su cumpleaños.

Anacleta Llorente llega a los cien años en Sigüenza
El Ayuntamiento de Sigüenza, como hace desde hace años con todos los mayores que llegan al siglo de vida, se sumó al homenaje y felicitaciones que su familia le hizo a Anacleta, entregándole una placa y un ramo de flores en el día de su cumpleaños.

Anacleta nació, en otoño de 1918, en La Bodera (Guadalajara). Fue la mayor de cuatro hermanos, y pese a haber tenido que sufrir los rigores de la Guerra Civil, en los pueblos, “no se pasó tan mal, porque no faltó nunca un bocado”, cuenta.

Se casó en la década de los cuarenta del pasado siglo, con Aniceto Moreno, nacido igualmente en La Bodera, y vecino suyo. Juntos llevaron una vida anónima, pero feliz, llena de sacrificio callado.  Anacleta ha residido siempre en la localidad serrana dedicándose, como todas las mujeres del medio rural de su generación, tanto a atender a su familia como a las labores del campo, cultivando la tierra y con algo de ganado, ovino y porcino.

El matrimonio tuvo cinco hijos que emigraron, en la década de los setenta y ochenta a diferentes ciudades, unas cercanas, como Jadraque o la propia Sigüenza, otras más lejanas, como Zaragoza o Barcelona.

Anacleta se ha valido por si misma hasta prácticamente los 98 años. Después del fallecimiento de su marido, en 2011, ha pasado alguna temporada en Barcelona, pero regresando siempre a La Bodera como punto de referencia vital. Desde hace algún tiempo vive en la Residencia La Alameda de Sigüenza.

Necesita una silla de ruedas para desplazarse, pero conserva una memoria extraordinaria. Ha sido una gran lectora de revistas y periódicos, y ha tejido cientos de piezas de ganchillo, su gran afición. Devota de la Virgen de los Remedios que se celebra en su pueblo el primer domingo de agosto, los 21 miembros de su familia, sin excepción alguna, entre hijos, nietos y bisnietos, quisieron acompañarla en el día de su centenario. Recibió una fiesta memorable en la Residencia. Acompañándolos estuvo el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, y los concejales Eva Plaza y Julián Barrero, que se unieron a las felicitaciones.