La diputada regional del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Claudia Alonso, ha manifestado que las últimas decisiones del gobierno bipartito de instar al gobierno de España a que deje de prestar servicios religiosos en hospitales, colegios y residencias, evidencia la obsesión radical anticlerical de Page y sus socios de Podemos.

En opinión de Alonso, el único objetivo del gobierno regional es despertar fantasmas de otras épocas que la sociedad actual tiene olvidados, no obstante ha pedido a Page que antes de tomar este tipo de decisiones pregunte a los ciudadanos sin comparten la intención del PSOE y de Podemos de solicitar al Ejecutivo nacional, vía Proposición No de Ley, que suprima la obligación de financiar la asistencia religiosa católica en centros sanitarios.

“En lugar de preocuparse por solucionar los problemas de la región, Page se dedica a cargar contra la Iglesia para contentar a Podemos, pero lo que realmente preocupa a la ciudadanía es que en la sanidad pública no den citas para algunas especialidades debido al elevado número de personas en listas de espera que hay desde que gobierna Page o que la economía de la región esté empezando a empeorar”.

La diputada ha manifestado que “tras el ataque de Page a la libertad de educación asistimos a un nuevo ataque a los derechos fundamentales, ahora derecho a la libertad religiosa”.

Claudia Alonso ha denunciado la falta de sensibilidad de un gobierno “más preocupado por recuperar los fantasmas del pasado que por solucionar los problemas reales de nuestra región”.

“Resulta triste y cruel que Page quiera que un paciente en un hospital no pueda recibir la extremaunción o que enfermos o mayores no puedan tener un cura que les confiese, en lugar de estar preocupado porque más de la mitad del paro de toda España en el mes de febrero haya sido de Castilla-La Mancha”.