ASAJA de Castilla-La Mancha ha valorado la intención de la Consejería de Agricultura de adoptar medidas encaminadas a acabar con la plaga de la avispilla del almendro en la región, tal y como ha venido solicitando la organización agraria en repetidas ocasiones.

Agricultura atiende la petición de ASAJA CLM y declarará plaga la avispilla del almendro
-La organización agraria solicitó a la Consejería de Agricultura hace meses la declaración de plaga por los graves problemas que este insecto estaba provocando en plantaciones de Albacete y Cuenca

ASAJA CLM ha participado esta mañana en el grupo de trabajo con la directora general de Agricultura y Ganadería, Cruz Ponce, donde se han analizado los posibles tratamientos para erradicar la plaga, así como otras obligaciones o excepciones que deberá contemplar la normativa.

A falta de que se elabore el borrador, ASAJA CLM ha pedido la mayor urgencia posible para su puesta en marcha, pues ya ha pasado demasiado tiempo desde que en 2010 se detectara la presencia de la avispilla en el almendro y que, a día de hoy, está expandida principalmente por las provincias de Cuenca y Albacete.

Durante la primavera del pasado año, los responsables del sector de frutos secos de la organización agraria mantuvieron otra reunión con la directora general de Agricultura en la que alertaron de la situación y solicitaron la declaración de plaga, pero dado que la zona afectada no estaba delimitada, no pudo ponerse en marcha a tiempo. Ahora, la Consejería ha terminado los trabajos de prospección y localización de los municipios afectados, que podrán ser ampliados o reducidos según se propague el insecto.

ASAJA CLM ha recordado también que la declaración de plaga no puede perjudicar a los agricultores ecológicos por lo que, ha insistido en que, tal y como ya se ha hecho en otras comunidades autónomas, establezca una excepción para que no pierdan las ayudas.

Por último, el grupo de trabajo ha abarcado otras cuestiones relativas a la declaración de plaga, como medidas para que no afecte negativamente a la apicultura o para que los almendros abandonados no supongan un riesgo para el resto de parcelas donde se realicen los tratamientos.