Hace años que vino y aterrizó en esta tierra, una aventura nueva le esperaba, entre entusiasmo, cultivo y desarrollo de su carrera.

A don Francisco Durán, gran persona, compañero y profesional ejemplarNadie dijo que fuera fácil, nada lo es.

Usted, ha sido capaz durante todos estos años, de buscar a través de sus Agentes de la Policía Local, la mejor resolución y solución, a cada problema y adversidad, donde codo con codo han servido a su lado, en su larga andadura en esta ciudad.

Este lugar ya le añora, por la jubilación que se le aproxima, merece y le espera.

Su pasión es la montaña y su naturaleza, ambas le recibirán con los brazos abiertos, de sus árboles, caminos nuevos, olores a tomillos, romeros y hierba fresca; al igual que le recibió, recibe y recibirá, cada ciudadano de esta su tierra.

Hoy esta ciudad, su ciudad de Cuenca, se encuentra triste y a la vez se alegra, se emociona y llora, por una de las personas que a lo largo de los años al servicios del ciudadano, la seguridad ha instaurado, atendiendo a problemáticas, personas y todos los barrios.

Enseñanzas ha reflejado, siendo claro ejemplo para quienes bajo su mandato, han estado.

Durante décadas, un camino ha labrado, definido e iniciado, para quien le suceda en pocos meses, en dicho cargo y mandato.

No será fácil después de tantos años, por la gran profesionalidad con el que lo ha desarrollado, pero con sus consejos y ejemplaridad a lo largo de esos años, su relevo tendrá conocimiento, lo habrá observado, tomado nota y admirado y hará todo lo posible, para estar a la altura de las necesidades del ciudadano y que merece dicho empleo y cargo, siendo continuación de lo heredado.

El Cuerpo de Mando el cual ha encabezado, siempre ha estado dispuesto a relación y coordinación estrecha, con Unidades y Cuerpos hermanos, éxito de operaciones conjuntas y seguridad plena al ciudadano.

Las casas colgadas adoptarán un color especial, la ciudad encantada esculpirá una nueva forma, cada paraje se engalanará; con el tiempo estoy seguro, su nombre a una calle dará y todo ello perdurará, en recuerdo a sus años de servicio, por y para esta ciudad.

Reciba un cordial saludo, deseándole un gran recorrido en la nueva etapa, que en breve tendrá inicio, tan buena o mejor, a la que en esta tierra, vive y ha vivido.
Con admiración, respeto y cariño, de un Agente benemérito de uno de los Cuerpos hermanos y amigos, con los que convive y ha convivido.

NADIE ES MÁS QUE NADIE, PERO TAMPOCO MENOS. QUE NADA NI NADIE, NOS IMPIDA SOÑAR

Por José Alberto Estival Martínez