El GMS traslada al Sr. Mariscal las quejas de los vecinos de las pedanías, y en especial de Villanueva de los Escuderos, por el abandono y la dejadez a las que las somete el Ayuntamiento. Cuando ya ha pasado un mes desde la gran tormenta, que ocasiono numerosos desperfectos en dicha pedanía, ésta sigue sin limpiar, el barro continua acumulado en varias calles y no se han solucionado los desperfectos ocasionados en el puente del rio y el parque fluvial, con el peligro que esto conlleva para la población y teniendo en cuenta la gran afluencia infantil a esta zona del pueblo en época estival.
A día de hoy tanto el casco urbano como los caminos y zonas aledañas al rio se encuentran en un estado deplorable. Ante la inactividad del Ayuntamiento los vecinos han limpiado algunas zonas e incluso han levantado un muro que tiro la tormenta.
También nos han transmitido su preocupación en cuanto al servicio de limpieza, nos comentan que “llevan varias semanas sin aparecer por el pueblo”, lo que provoca la indignación lógica de los vecinos, “los impuestos si nos los pasan rigurosamente y sin perder un día”.
Las pedanías no son una prioridad para el Ayuntamiento de Cuenca ya que prácticamente solo invierte en ellas lo correspondiente al POS anual que procede en gran parte de la Diputación y que equivale a 12.000 € anuales, impuestos y proyectos incluidos, por lo que realmente del Presupuesto Municipal se invierten unos 8.000 €, cantidad ésta, que resulta manifiestamente insuficiente, cosa que el GMS ya denunció en su día y ratificó con el voto en contra al Presupuesto del Consistorio para 2017.
Otra de las quejas de los vecinos es que ellos pagan rigurosamente los impuestos exactamente igual que los habitantes de la capital, pero a cambio no reciben los mismos servicios como transporte público, limpieza diaria, recogida de residuos diaria, recepción de Internet…
El Ayuntamiento tiene que velar para que en Cuenca todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y disfruten de los mismos servicios, vivan en la capital o en las pedanías, ya que todos cumplen con las mismas obligaciones.
