
La Escuela de Salud y Cuidados de Castilla-La Mancha y el protagonismo que confiere a la figura del ‘Paciente Experto’ fue el tema que centraba ayer en Guadalajara la celebración de una nueva Sesión General de Enfermería (Jueves Enfermeros) con el objetivo de dar a conocer entre los profesionales sanitarios este programa basado en dar protagonismo a los pacientes y favorecer el autocuidado.
Durante la sesión, impartida por la enfermera del Equipo de Atención Primaria (EAP) de Sacedón Inmaculada Pérez Suárez, se incidió en las enfermedades crónicas y su impacto social y económico. Estos enfermos, explicaba, debe ser tratados como enfermos sanos, adecuándose a su enfermedad.
“Partimos de métodos tradicionales de educación sanitaria y hay que evolucionar a una educación terapéutica específica a cada necesidad”, señalaba Inmaculada Pérez. Ello ha hecho surgir la idea de Paciente Experto para impulsar el autocuidado de los pacientes crónicos y favorecer la educación “entre iguales”, dando protagonismo al paciente, que se convierte así, y con apoyo de los profesionales, en formador de otros enfermos.
Como se explicaba durante la sesión, la Escuela de Salud y Cuidados de Castilla-La Mancha aboga por “alfabetizar en salud” y el paciente experto se caracteriza por ser una persona con enfermedad crónica (se aprovecha su experiencia), capaz de responsabilizarse y autocuidarse, adquirir habilidades para gestionar el impacto de la enfermedad y liderar grupos de iguales.
Además, el paciente experto sirve de enlace entre profesionales y pacientes, diferenciando claramente su responsabilidad respecto a la de los profesionales sanitarios, y deben mostrar actitud pedagógica, sabiendo comunicar y transmitiendo esperanza a otros enfermos.
En Guadalajara se ha iniciado el programa de Pacientes Expertos en las áreas de Diabetes Tipo 2, en el caso de Atención Primaria, y de cáncer de mama, en el Hospital Universitario. Como señalaba Inmaculada Pérez, ofrece ventajas basadas en una menor frecuentación a los servicios de salud y mayor efectividad, seguridad y colaboración en las consultas médicas, ya que el paciente aprende a explicar mejor sus síntomas.
“Los pacientes expertos se caracterizan por ser proactivos, informados, innovadores, motivadores y con capacidad de liderazgo”, añadía, a la vez que señalaba que los profesionales deben “captar necesidades, prestar apoyo emocional, facilitar el acceso a la información, escuchar sin juzgar y ayudar a los pacientes a movilizar sus recursos”, favoreciendo el empoderamiento y la capacidad del paciente para tomar decisiones.
La Escuela de Salud y Cuidados es una iniciativa de la Consejería de Sanidad, desarrollada desde el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) para mejorar la educación sanitaria de los pacientes, incrementando su competencia y dotándoles de conocimientos, actitudes y habilidades para manejar su enfermedad, y donde los enfermos sean capaces de crear grupos de apoyo basados en sus experiencias. Este enfoque introduce un cambio significativo en los modelos asistenciales, siguiendo el ejemplo desarrollado en otros países para hacer frente a las enfermedades crónicas.
Todo ello persigue como objetivo mejorar la calidad de vida de los pacientes crónicos, dependientes y sus cuidadores, creando una red de ciudadanos corresponsables y pacientes competentes, así como ayudar a los profesionales a mejorar los resultados de su práctica asistencial y contribuir a la sostenibilidad de los sistemas públicos de salud.