UGT FICA ha celebrado este jueves en Tarancón una asamblea de delegados para coordinar el calendario de movilizaciones de la huelga estatal del sector de industrias cárnicas convocada del 9 al 13 de noviembre, una convocatoria que en la provincia de Cuenca llama al paro a más de 3.000 profesionales ante el bloqueo de la patronal en la negociación del convenio colectivo.
Subidas salariales mínimas del 4 % y cláusula de revisión ligada al IPC
Bajo el lema ‘Nuestra fuerza alimenta el país’, la organización sindical denuncia la negativa empresarial a trasladar los beneficios del sector a las tablas salariales y reclama un incremento retributivo mínimo del 4 % anual para toda la vigencia del convenio.
La plataforma exige que las subidas pactadas incluyan una cláusula de garantía salarial vinculada al IPC real con abono de atrasos y efectos retroactivos, blindando además que estas mejoras no puedan ser absorbidas ni compensadas en las nóminas.
El responsable de UGT FICA en Cuenca, Jesús Laín, ha advertido del inmovilismo de las asociaciones patronales durante las reuniones negociadoras a pesar de los ritmos productivos que sostienen las plantillas en los centros de trabajo de la provincia.

Recorte a 1.712 horas al año y cómputo de la pausa del bocadillo
En materia de jornada, el sindicato plantea rebajar el tiempo de trabajo desde las 1.748 horas anuales vigentes en la actualidad hasta un tope de 1.712 horas, estableciendo una jornada ordinaria máxima de nueve horas diarias.
Entre las reivindicaciones laborales prioritarias figura la consideración de los 15 minutos de descanso para el bocadillo como tiempo de trabajo efectivo a todos los efectos legales.
Asimismo, se demanda el reconocimiento de la jubilación parcial con contrato de relevo como derecho subjetivo, la limitación de la flexibilidad horaria, la subida del plus de nocturnidad y la creación de nuevos complementos retributivos por turnicidad y polivalencia funcional.
Control de ritmos en cadenas de producción y permisos médicos ampliados
En el capítulo de salud laboral, la representación de los trabajadores exige un control exhaustivo de las velocidades de faenado, obligando a las empresas a auditar técnicamente las cadenas siempre que se imponga un ritmo específico.
El documento reivindicativo incorpora la inclusión de marcadores tumorales en los reconocimientos médicos anuales, así como la ampliación hasta las 30 horas anuales en la bolsa de permisos retribuidos para acompañar a familiares directos al médico.
Las demandas abarcan también protocolos específicos frente a inclemencias climáticas y movilidad, mejoras en permisos por defunción, la subrogación obligatoria del personal auxiliar veterinario y la adaptación del cálculo de las vacaciones a la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Tarancón como epicentro de un conflicto decisivo para el empleo provincial
El paro afectará de forma directa a la actividad agroindustrial de la comarca de Tarancón y a diversas factorías distribuidas por la provincia, en un sector vertebrador de la economía conquense que concentra grandes centros de sacrificio y elaboración cárnica.
Tal como recoge el archivo de El Liberal de Castilla, la industria cárnica constituye el principal motor de afiliación en la comarca taranconera y localidades del entorno como Villar de Olalla, donde las condiciones del convenio colectivo estatal marcan la pauta de miles de familias.
De no producirse un acercamiento de última hora en la mesa negociadora nacional, los paros comenzarán en todos los turnos a partir de la medianoche del próximo lunes 9 de noviembre.

