UGT FICA ha denunciado este lunes la «mala fe» de la dirección de Mahle en el inicio del periodo de consultas del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que prevé el despido de 170 trabajadores en la planta de Motilla del Palancar. La organización sindical ha criticado que la compañía haya fijado la constitución de la mesa negociadora en Madrid, en la sede de la Fundación SIMA, en lugar de celebrar las reuniones en el centro de trabajo afectado o en dependencias laborales de la provincia de Cuenca.

La federación sostiene que trasladar las conversaciones fuera de la comarca busca «someter y agotar» a la representación legal de la plantilla para evitar la presión social durante la tramitación del despido colectivo. El sindicato ha censurado asimismo que la comunicación inicial del recorte se realizase de forma telemática a través de una pantalla.
Desde la central sindical han señalado que no admitirán otro emplazamiento que no sean las instalaciones de la factoría motillana o, de forma subsidiaria, las oficinas del Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de Cuenca, órgano administrativo competente donde se formalizarían las eventuales convocatorias de conflicto colectivo o huelga.
Este ajuste de plantilla es el segundo expediente de extinción planteado por la multinacional de componentes de automoción en la localidad conquense en el plazo de doce meses, tras la salida anterior de 466 empleados. Ante la falta de acuerdo sobre el lugar de los encuentros, UGT FICA ha advertido de que no descarta ausentarse de la siguiente reunión de consultas ni adoptar medidas jurídicas contra la empresa si no traslada la negociación a la provincia.

