La Policía Nacional ha iniciado una serie de actuaciones en Castilla-La Mancha para reforzar la seguridad en museos, instituciones y centros culturales con el objetivo de prevenir el robo de piezas de oro y joyas de alto valor histórico custodiadas en sus colecciones. La iniciativa implica a las cinco comisarías provinciales de la región —Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo—, cuyos efectivos han comenzado una ronda de contactos con los responsables de estos recintos para revisar y optimizar los sistemas de protección.

El operativo se articula a través del trabajo conjunto de las brigadas de Policía Judicial, Seguridad Ciudadana, las Unidades Territoriales de Seguridad Privada y los delegados de Patrimonio Histórico de cada comisaría provincial. Junto al asesoramiento técnico para detectar vulnerabilidades en cada edificio, los agentes han establecido dispositivos específicos de vigilancia preventiva en el entorno de las sedes culturales más relevantes de las capitales de provincia.
En Cuenca, las reuniones de coordinación se han llevado a cabo con los responsables del Museo Diocesano y del Museo Arqueológico. Por su parte, en Guadalajara los encuentros se han centrado en la seguridad privada del Museo Provincial. Las inspecciones y contactos se extienden asimismo a destacados espacios expositivos y templos de Toledo, Ciudad Real y Albacete.
La supervisión de estas medidas recae en los delegados provinciales y en la Brigada del Patrimonio Histórico, unidad especializada en la prevención, investigación y persecución de expolios, sustracciones y tráfico ilícito de bienes culturales. La Policía Nacional recuerda que cualquier hecho delictivo relacionado con el patrimonio debe comunicarse de inmediato a las comisarías del cuerpo o a través de los canales anónimos de colaboración ciudadana disponibles en su página web.

