La Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (SSPA) —entidad fundada por CEOE CEPYME Cuenca, FOES y CEOE Teruel— ha participado en la Semana Europea de las Regiones y las Ciudades (European Week of Regions and Cities), celebrada en Bruselas, para exponer las prioridades y reivindicaciones del tejido empresarial de estos territorios ante las instituciones comunitarias.
Durante las jornadas, desarrolladas del 12 al 14 de octubre bajo el lema ‘Strong regions, strong Europe’ (Regiones fuertes, Europa fuerte), el coordinador de la red, Mario Vega, intervino en diversos paneles centrados en competitividad, política de cohesión, desarrollo territorial y movilización de inversión privada. Este encuentro cobra especial relevancia ante la configuración del próximo presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2028-2034, marco que condicionará el alcance y las prioridades de los fondos comunitarios de cohesión.

En sus intervenciones, Vega defendió la necesidad de incorporar activamente al sector privado en los debates comunitarios, al tratarse del principal motor en la generación de empleo, fijación de riqueza y atracción de inversiones en zonas despobladas. La SSPA sostuvo que cohesión territorial y competitividad no constituyen metas contrapuestas, sino complementarias, reclamando que las políticas de cohesión trasciendan el enfoque exclusivamente redistributivo para configurarse como una herramienta de inversión estratégica que fortalezca el tejido productivo y mejore las condiciones de operatividad para autónomos y empresas.
Asimismo, la delegación expuso las dificultades estructurales que condicionan la capacidad económica de provincias como Cuenca, señalando de forma específica los déficits de conectividad, la atomización del tejido empresarial y los obstáculos para captar capital. Durante el foro, el coordinador de la SSPA mantuvo contactos con representantes de la Comisión Europea, administraciones autonómicas y delegaciones de territorios de Suecia, Finlandia, Noruega y Grecia, con el objetivo de exigir que las futuras directrices europeas garanticen condiciones adecuadas para que las empresas de zonas escasamente pobladas puedan competir, crecer y generar empleo de calidad.

