La Guardia Civil de la Comandancia de Guadalajara ha detenido en Brihuega a una mujer de 25 años como presunta autora de un delito de estafa cometido contra un varón de 89 años, a quien sustrajo la tarjeta de crédito para efectuar reintegros que superan los 10.000 euros. La arrestada, que acumulaba medio centenar de antecedentes policiales por hechos similares, fue interceptada durante la madrugada del pasado 21 de octubre mientras intentaba sacar dinero de un cajero con el rostro cubierto.
Las actuaciones se iniciaron el pasado martes tras la alerta trasladada a la Guardia Civil por el director de una sucursal bancaria del municipio. El responsable de la oficina sospechó de los movimientos de la cuenta de la víctima, en la que figuraban reintegros que, aunque aparentaban ser operaciones legítimas, se venían repitiendo desde el 10 de octubre por el límite máximo diario autorizado de 1.000 euros, siempre en horario nocturno y en el mismo terminal.

Ante estos hechos, el puesto de la Guardia Civil de Brihuega desplegó un dispositivo de vigilancia en torno a la entidad. En el marco del operativo, los agentes sorprendieron en la madrugada del 21 de octubre a una mujer que, ocultando su rostro con un pañuelo y gafas de sol, se disponía presuntamente a retirar efectivo del cajero. Tras ser identificada, los agentes comprobaron que contaba con cerca de 50 antecedentes por hurtos de joyas, carteras y móviles a personas mayores en diversos puntos del país, y procedieron a su detención inmediata al hallarle la tarjeta bancaria a nombre de la víctima. Las investigaciones determinaron que la detenida frecuentaba el domicilio del anciano y aprovechó esta relación de confianza para sustraerle el documento bancario.
A raíz de este caso, el instituto armado ha recordado las recomendaciones del Plan Mayor de Seguridad, una iniciativa mediante la cual la Comandancia de Guadalajara imparte charlas preventivas en distintas localidades de la provincia dirigidas a evitar delitos contra las personas de edad avanzada. Entre las pautas esenciales, se aconseja no perder de vista la tarjeta ni cederla a terceros, proteger el número PIN evitando anotarlo junto a ella o compartirlo, revisar con periodicidad los extractos bancarios y desconfiar de desconocidos que ofrezcan ayuda no solicitada. Asimismo, se incide en la importancia de comunicar de inmediato a la entidad cualquier pérdida o robo para proceder al bloqueo y formular la denuncia ante las fuerzas de seguridad.

