La pedanía optense de La Langa dispondrá este año 2026 de un punto de suministro de agua potable tratada mediante un sistema de ósmosis inversa, tras las gestiones realizadas por el Ayuntamiento de Huete ante la Diputación Provincial de Cuenca. El alcalde de Huete, Francisco Javier Doménech, y la alcaldesa pedánea, María del Carmen Herrera, han formalizado la puesta en marcha de los trabajos durante el acto de replanteo sobre el terreno junto a técnicos provinciales y la empresa adjudicataria. La intervención busca resolver de forma directa el problema de salubridad derivado de la alta concentración de sulfatos en la red general, cuyos análisis alcanzaron en noviembre de 2023 niveles de 1.241 mg/l que invalidaban el agua para consumo humano.

El proyecto cuenta con un presupuesto de 35.476,82 euros sufragado por la institución provincial y un plazo de ejecución estimado de cuatro semanas. Las obras se concentrarán en la plaza del pueblo, en el cruce con la calle Santa Quiteria, donde se levantará una caseta técnica equipada con filtros de turbidez, membranas de ósmosis para eliminar sales disueltas, depósito acumulador, equipos de impulsión, cloración y ajuste de pH. En la parte exterior se habilitará una fuente adaptada con el grifo situado a 1,20 metros de altura para permitir el llenado cómodo de garrafas y recipientes vecinales, evitando el coste inasumible que representaría tratar todo el caudal de la red general en una localidad de reducida población.
Esta solución puntual se suma a las actuaciones de renovación de redes e infraestructuras básicas que el consistorio optense viene acometiendo en sus pedanías con apoyo de fondos supramunicipales. Una vez concluida la instalación en noviembre, el protocolo técnico exigirá la realización de analíticas periódicas para certificar el descenso de los parámetros de sulfatos antes de abrir definitivamente el grifo a los vecinos de La Langa.

