Spot. Este viernes, En un lugar de la Mancha te llevamos del capítulo 50 al 57 de la segunda parte del Quijote
Sancho lleva a cabo ordenanzas, se ve envuelto en la invasión de su ínsula, renuncia a ella y se encuentra con don Quijote
Nuestra historia arranca con el paje que, la duquesa, envía al lugar de Sancho en el que gran cantidad de mujeres lavaban en un arroyo y, de ellas, la hija de Teresa Panza que lleva al paje hasta su casa en donde lee la carta y entrega los regalos mientras, en la ínsula, Sancho lleva a cabo ordenanzas que, según Cervantes, se conservan en el lugar a fecha de hoy aunque, lo malo, es que Sancho se viera envuelto en la invasión de la ínsula y, en defensa de ella, lo emparedaran entre dos enormes escudos -como si fuera galápago- cosa que, por cierto, le animó a dejar la ínsula y volver en busca de don Quijote no sin antes encontrarse con su vecino Ricote que iba vestido de morrache.
¿En la vida real?, ¿en lo que se cuece en los capítulos 50 al 57?, pues historias de lavanderas en el río, de bellotas cocinadas, del vino con Miguel Espadas, de la figura del Morrache (en Mapica de Tajo) y, con José Alhambra del negocio de la botería. De la bota de vino
Este viernes, en el Liberal de Castilla, No te pierdas el capítulo 43 de la serie En un lugar de la mancha. Raíces. Nuestras historias

