El Cuerpo de Agentes Medioambientales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha abierto una investigación para determinar las causas de un episodio de mortandad de carpas localizado en las aguas del embalse de Alarcón, en la provincia de Cuenca. Los efectivos autonómicos se han desplazado hasta la zona afectada para realizar diversas inspecciones oculares sobre el terreno y tomar muestras biológicas y de agua con el objetivo de analizarlas en el laboratorio oficial.
Los exámenes periciales permitirán esclarecer el origen exacto del incidente y comprobar si la pérdida de estos ejemplares responde a factores biológicos estacionales, fluctuaciones en los niveles de oxígeno de la masa de agua o posibles alteraciones en la calidad del cauce. Los agentes mantienen el seguimiento ambiental sobre las orillas del pantano conquense mientras se completan las analíticas toxicológicas correspondientes.

Vigilancia ambiental en el embalse del Júcar
El embalse de Alarcón, una de las infraestructuras hidráulicas de mayor capacidad de la cuenca hidrográfica del Júcar a su paso por la provincia de Cuenca, acoge una notable población íctica donde la carpa común constituye una de las especies predominantes tanto para el ecosistema fluvial como para la práctica de la pesca deportiva continental.
Los episodios de mortandad en grandes masas embalsadas suelen activar los protocolos de control y muestreo rutinarios de los servicios de conservación de la naturaleza, especialmente durante las transiciones estacionales o tras oscilaciones en el caudal, con el fin de descartar vertidos contaminantes, brotes patógenos específicos o procesos de anoxia en las capas profundas del pantano.

