El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha autorizado una inversión de un millón de euros destinada a la ampliación del contrato de explotación, mantenimiento y conservación del Sistema de Abastecimiento de la Llanura Manchega en la provincia de Cuenca. La medida permitirá poner en funcionamiento los ramales de suministro para 14 municipios del entorno inmediato del acueducto Tajo-Segura, beneficiando a 17 núcleos de población y a 4.155 vecinos de la comarca con agua potable en alta de calidad garantizada.
Según ha detallado la consejera portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, las entidades locales implicadas acaban de formalizar sus convenios con la entidad pública Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha (IACLM). La red conectará a través de dos nuevos trazados de canalización: el ramal sur, que abastecerá a Atalaya del Cañavate, Cañada Juncosa, Castillo de Garcimuñoz, Cervera del Llano, El Cañavate, El Hito, La Almarcha, Montalbo, Torrubia del Castillo, Villarejo-Periesteban, Villares del Saz y Zafra de Záncara; y el ramal este, que dará servicio a Palomares del Campo y a Torrejoncillo del Rey, incluyendo sus pedanías de Villar del Águila, Horcajada de la Torre y Naharros.

La activación de estos dos ramales asegura el suministro regular en municipios que históricamente han sufrido problemas de estiaje, bajada del nivel de los pozos freáticos o mala calidad del agua subterránea por exceso de nitratos, evitando el recurso continuado a camiones cisterna durante los meses secos.
Conexión histórica a la infraestructura hidráulica
La incorporación de estas 14 localidades culmina un proceso largamente demandado por los consistorios de la Mancha Alta conquense, situados en las inmediaciones del trazado por el que circula el trasvase hacia el Levante pero con limitaciones recurrentes para el consumo de sus propias poblaciones. La apertura gradual de la conocida Tubería Manchega desde su puesta en servicio ha ido sumando términos municipales a una red troncal diseñada para asegurar el desarrollo económico y el abastecimiento doméstico sin sobreexplotar el acuífero de la Mancha Occidental.
Con este nuevo paso administrativo, los núcleos rurales conquenses de la zona quedan plenamente integrados en la gestión comarcalizada del agua en alta, garantizando la continuidad del suministro en condiciones óptimas para el consumo vecinal y fijando las bases para el sostenimiento de sus sectores productivos locales.

