El Gobierno de Castilla-La Mancha ha iniciado este miércoles la campaña de vacunación antigripal para adultos en el área sanitaria de Cuenca, eligiendo las dependencias del Consultorio Local del barrio de Fuente del Oro como punto de partida oficial. La directora general de Cuidados y Calidad del Sescam, Montserrat Hernández, acompañada por el delegado provincial de Sanidad, José María Pastor, y la directora de Continuidad Asistencial, Begoña Fernández, ha presentado este despliegue preventivo dotado con más de 600.000 dosis en toda la comunidad autónoma para blindar a los colectivos vulnerables antes del invierno.

La campaña 2026-2027, que permanecerá activa hasta el 31 de marzo, incorpora vacunas trivalentes ajustadas a las cepas con mayor previsión de circulación según la Organización Mundial de la Salud y se dirige prioritariamente a mayores de 60 años, embarazadas, enfermos crónicos, personal sanitario y cuidadores. Con el objetivo de alcanzar una cobertura del 75% entre los mayores y grupos de riesgo, Sanidad potenciará la captación activa de pacientes y la opción de administrar de forma simultánea la dosis de refuerzo frente a la COVID-19, además de revisar inmunizaciones frente a neumococo, herpes zóster o VRS. Las citas para los usuarios de la capital conquense y sus pueblos ya pueden tramitarse de manera presencial en mostradores o por vía telemática a través del portal de Sanidad y la aplicación oficial Mi Salud Digital.
La elección del consultorio de Fuente del Oro cobra un significado especial tras la puesta en marcha de sus nuevas consultas médicas y de enfermería el pasado mes de junio, lo que refuerza la atención primaria en un enclave clave de la capital. Históricamente, el área de salud de Cuenca destaca por una respuesta ciudadana superior a la media de Castilla-La Mancha, habiendo inoculado casi 40.000 dosis totales en el ejercicio precedente —más de 28.000 de ellas a mayores de 60 años, lo que representó un 65% de cobertura sobre la población diana—. Esta sólida concienciación vecinal en los barrios y consultorios rurales ha permitido amortiguar la presión asistencial en las urgencias hospitalarias del Virgen de la Luz durante los picos epidémicos estacionales, consolidando la prevención comunitaria como el principal escudo sanitario del otoño e invierno en la provincia.

