El municipio serrano de Beamud acogió el pasado domingo 4 de octubre la quinta edición de la carrera de montaña «El Picón de Beamud», décima prueba puntuable del X Circuito de Carreras de Montaña de la Diputación de Cuenca. La competición, que reunió a 99 corredores sobre un trazado técnico de 14,3 kilómetros condicionado por la niebla en las cotas altas y la lluvia final, se saldó con las victorias absolutas de la laureada fondista Marta Esteban (DLC Trail Run) y de Ignacio Gargallo (independiente), quienes se alzaron con el tradicional Caracol Dorado.

En el cuadro femenino, la campeona nacional de maratón en 2018 dominó la prueba en solitario con un registro de 1:26:59. Por detrás, la pugna local se resolvió en el tramo técnico de El Escalerón a favor de Raquel López (Corretrail Cuenca), que firmó 1:30:25 para hacerse con la segunda posición por delante de María Jesús Algarra (Rujamar Atletismo Cuenca), histórica dominadora de la cita con tres triunfos en su palmarés. En la categoría masculina, Gargallo dominó el paso por el Alto de Cerecea y aguantó en cabeza hasta cruzar la meta en 1:11:59 ante el empuje del júnior de 15 años Javier Muñoz del Campo, que finalizó segundo a solo 34 segundos, mientras que el vencedor de la pasada edición, David Cano Visier, se adjudicó el tercer puesto en un cerrado esprint final. Por escuadras, el Corretrail Cuenca se llevó el primer puesto colectivo por delante del Rujamar Atletismo Cuenca y el Club de Atletismo Villarta, en una jornada solidaria en favor de FUTUCAM que contó con el respaldo institucional de los diputados provinciales Raquel Oliver y José Luis Gómez Bachiller.
A falta de dos paradas para la conclusión del calendario anual, la general masculina mantiene al frente a Sergio de la Fuente con 133 puntos sobre Julián Guadalajara, mientras que la clasificación femenina deja el título completamente abierto entre Laura Gómez, Mercedes Cano y Raquel López antes de la cita del 18 de octubre en Almodóvar del Pinar. A lo largo de sus diez ediciones, el circuito de montaña de la Diputación de Cuenca se ha afianzado como uno de los certámenes deportivos más regulares de la provincia, transformando los desniveles de la Serranía y los senderos de municipios de baja densidad demográfica en un escaparate que combina el atletismo de alto nivel competitivo con la dinamización económica y turística del medio rural conquense.

