El Gobierno de Castilla-La Mancha ha abierto este miércoles una convocatoria de ayudas de dos millones de euros destinada a que los agricultores protejan sus parcelas frente a la proliferación del conejo de monte. La orden, publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha por la Consejería de Desarrollo Sostenible, subvencionará medidas preventivas directas en los municipios declarados bajo comarca de emergencia cinegética temporal en provincias como Cuenca y Guadalajara, donde las explotaciones agrícolas sufren daños recurrentes en sus cosechas.

El programa financiará hasta el 70 por ciento de los costes elegibles, con un tope de 14.500 euros por expediente y un anticipo del 50 por ciento sin necesidad de presentar avales. Las inversiones contemplan la instalación de mallas conejeras perimetrales con un límite de tres euros por metro lineal, protectores individuales para cultivos leñosos a razón de 0,80 euros por unidad y la supresión de majanos con un apoyo de hasta 200 euros por refugio destruido. La convocatoria priorizará las parcelas colindantes con carreteras, autovías, vías pecuarias, cauces secos, plantas fotovoltaicas y zonas con despoblación, concediendo un plazo de presentación de solicitudes de un mes desde su publicación.
La declaración de la emergencia cinegética en la comunidad autónoma ha sido un asunto central para el campo de Cuenca —especialmente en comarcas como La Mancha conquense y La Manchuela— y de Guadalajara, donde las infraestructuras de transporte y los taludes han servido históricamente como madrigueras inaccesibles para la caza ordinaria. Tras campañas en las que las capturas cinegéticas han superado los 860.000 ejemplares en toda la región, el enfoque oficial evoluciona ahora hacia la protección estructural de las fincas para compatibilizar la gestión de la fauna con la supervivencia económica de las explotaciones leñosas y de cereal.

