El área sanitaria de Guadalajara registró tres agresiones físicas a profesionales entre enero y septiembre de 2026, lo que supone un descenso del 40% respecto a los cinco episodios computados en el mismo tramo del año anterior. El balance, presentado durante la reunión del Observatorio Provincial celebrada en la capital alcarreña, sitúa la tasa de conflictividad del territorio en 13,97 incidentes por cada 1.000 trabajadores —tras cerrar 2025 con 119 casos, de los que 66 se dieron en Atención Especializada y 53 en Atención Primaria—, manteniéndose netamente por debajo de la media nacional fijada en 24,37.

En el marco del encuentro se confirmó además la apertura de la convocatoria para cubrir la plaza de director de Seguridad del Servicio de Salud autonómico. Este nuevo puesto técnico de nivel A1 asumirá la dirección y evaluación de los planes de prevención en hospitales y centros de salud, la coordinación de los recursos de vigilancia y el enlace directo con los interlocutores policiales y de protección civil. Durante el pasado ejercicio, siete sanitarios de la provincia recurrieron al servicio de asistencia letrada propia para actuar frente a situaciones de violencia en sus centros de trabajo.
La creación de este mando operativo refuerza la estructura del Plan PERSEO, el protocolo marco activo desde 2005 para canalizar la protección física y jurídica del personal sanitario en la red pública regional. La medida responde a una reivindicación sostenida en los centros de salud rurales y urbanos de Guadalajara, donde la combinación de medidas disuasorias, seguimiento telemático y mayor coordinación con los cuerpos de seguridad busca erradicar las conductas violentas tanto en consultorios locales como en las áreas de urgencias hospitalarias.

