Un equipo de cuatro alumnos de Bachillerato del IES Julián Zarco de Mota del Cuervo ha defendido la representación técnica de la provincia de Cuenca en la final estatal de la segunda edición de «El Gran Concurso del Hormigón», celebrada en la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial. La delegación moteña, integrada de forma paritaria por dos alumnas y dos alumnos acompañados por su docente, compitió en directo frente a los institutos vencedores de otras 27 provincias españolas en el primer formato íntegramente presencial del certamen, que congregó a cerca de doscientos jóvenes procedentes de centros de Bachillerato y Formación Profesional de toda la geografía nacional.

Proceso de amasado y curado reglamentario
Durante la prueba técnica, los representantes conquenses tuvieron que fabricar in situ y bajo condiciones estandarizadas la probeta cilíndrica de hormigón con la que concurre su centro, aplicando variables decisivas en edificación como el ajuste preciso de la relación agua-cemento, la homogeneidad del amasado y la compactación mecánica de los áridos. El fallo definitivo se demorará cuatro semanas, periodo en el que las muestras permanecerán en cámara húmeda durante los 28 días preceptivos de curado antes de someterse al ensayo normalizado de rotura a compresión mecánica para determinar la mezcla más resistente del país.
Precedente en el laboratorio de la Politécnica
El instituto de Mota del Cuervo accedió a esta fase final tras imponerse en la eliminatoria provincial coordinada por el Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Cuenca (COAATIE Cuenca), en la que participaron más de 180 alumnos de una veintena de centros. En las pruebas de carga supervisadas en el Laboratorio de Materiales de la Escuela Politécnica de Cuenca, el IES Julián Zarco acreditó una marca de 34,15 newtons por milímetro cuadrado, superando los registros del IES Fernando de los Ríos de Quintanar del Rey y del IES Serranía Baja de Landete.
Relevo profesional en la arquitectura técnica
La presidenta del órgano colegial conquense, Laura Segarra Cañamares, remarcó el valor formativo de una iniciativa que busca combatir el déficit de titulados en el sector de la construcción y despertar vocaciones tempranas hacia la ingeniería de edificación. El hito del IES Julián Zarco toma el relevo del papel firmado en la primera edición por los estudiantes de Landete, situando por segundo año consecutivo a las aulas de la comarca manchega y de los institutos rurales conquenses en la vanguardia del aprendizaje práctico y el control de calidad en obra.

