La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha protagonizado este miércoles, 30 de septiembre, una concentración de protesta frente a la sede corporativa de Correos en Madrid para denunciar la falta estructural de personal, la precariedad contractual y el incumplimiento del Acuerdo Marco suscrito a finales de 2024. Esta movilización de ámbito nacional, que da continuidad a las protestas provinciales secundadas los días 3 y 17 de septiembre, reclama a la dirección de la empresa postal pública medidas urgentes para atajar la sobrecarga laboral que sufren los trabajadores, aplicar la jornada de 35 horas semanales, convertir los contratos a tiempo parcial en jornadas completas y activar de forma inmediata las salidas voluntarias del plan de rejuvenecimiento de la plantilla.

La merma de efectivos adquiere un impacto directo en Castilla-La Mancha, donde la empresa postal ha destruido más de 500 puestos en los últimos cuatro años tras pasar de 2.200 trabajadores a apenas 1.660 empleados en la actualidad, estimándose necesaria la incorporación de medio millar de refuerzos para garantizar la calidad del servicio público. El reparto provincial deja a Guadalajara con 200 carteros y a Cuenca con 180, mientras que Toledo concentra 600, Ciudad Real 380 y Albacete 300. Desde el sindicato alertan de que la precariedad se ceba con las oficinas de atención al público, donde el 70 por ciento de los puestos son a tiempo parcial con salarios que rondan entre los 800 y los 900 euros, obligando a los trabajadores a asumir horas complementarias en lugar de consolidar contratos a jornada completa.
El recorte continuado de trabajadores postales compromete de manera sensible la cohesión en provincias con marcada dispersión rural como Cuenca y Guadalajara, donde el cartero de enlace no solo entrega correspondencia y paquetería, sino que realiza gestiones bancarias básicas y trámites administrativos a domicilio en pequeñas aldeas de la Serranía o La Alcarria. La reducción progresiva de rutas y la falta de sustitución de bajas o vacantes reproduce las quejas vecinales registradas durante los últimos años en diversas cabeceras comarcales por retrasos en los repartos ordinarios y dificultades de atención en ventanilla. CSIF ha advertido de que endurecerá su calendario de protestas si los responsables de la sociedad estatal no retoman el diálogo y ponen freno al vaciamiento de las plantillas en el territorio.

