Cruz Roja desplegará a lo largo del mes de octubre una amplia batería de actividades comunitarias en 24 localidades de la provincia de Cuenca con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, que se conmemora este 1 de octubre. El programa beneficiará de forma directa a más de 300 personas mayores y cuidadores en un territorio fuertemente afectado por la despoblación, buscando frenar el aislamiento social, reducir la brecha digital y fomentar el envejecimiento activo. La iniciativa arrancará de manera simultánea en la capital conquense con una sesión de reminiscencia y en Torrejoncillo del Rey con la charla formativa «Cuidar a quien cuida», extendiéndose en días sucesivos con meriendas y desayunos de convivencia por municipios como Tarancón, Motilla del Palancar, Las Pedroñeras, Huete, Iniesta, Casas de Fernando Alonso o Carrascosa, además de talleres de estimulación y psicomotricidad en la vivienda tutelada de Beteta y encuentros comarcales en la Serranía Baja y La Manchuela.

La entidad humanitaria atendió y acompañó en la provincia a 1.887 personas mayores y cuidadores a lo largo de 2025, lo que supuso un incremento de más de doscientos usuarios respecto al ejercicio anterior y ratifica una tendencia al alza que continúa durante 2026. Este crecimiento responde a la intensificación de las rutas y servicios en los pequeños núcleos de población, donde el envejecimiento demográfico y la soledad no deseada presentan una incidencia más acusada. La intervención sobre el terreno se apoya de manera decisiva en las asambleas locales y el voluntariado de proximidad, garantizando una atención continuada que abarca desde el seguimiento preventivo de la salud hasta el respaldo emocional para quienes asumen en solitario las tareas familiares de cuidados.
El despliegue de esta red de acompañamiento cobra especial relevancia en una provincia marcada por la dispersión geográfica, donde la cobertura sociosanitaria en aldeas y pueblos pequeños resulta determinante para fijar población y evitar el desarraigo de los vecinos más longevos. La trayectoria de Cruz Roja en el medio rural conquense ha evolucionado en los últimos años hacia un modelo de proximidad que prioriza mantener a las personas en sus propios domicilios y entornos habituales mediante tecnologías de teleasistencia, talleres itinerantes y puntos de encuentro vecinal. Esta labor asistencial coincide además con el debate global abierto en Naciones Unidas para articular una convención vinculante sobre los derechos de los mayores, un marco internacional que busca blindar la autonomía personal, la no discriminación por edad y la dignidad en las etapas avanzadas de la vida.

