San Clemente convertirá su pabellón polideportivo municipal, frente a la Cooperativa Nuestra Señora de Rus, en el gran punto de encuentro del campo regional del 1 al 4 de octubre con la celebración de la XXII edición de la Feria Agrícola y Ganadera (FERAGA). La cita bienal, impulsada por el consistorio con el respaldo de la Diputación Provincial de Cuenca y la colaboración técnica de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Manchega (AGRAMA), desplegará cuarenta expositores interiores dedicados a queso, vino, aceite, miel, ajos, legumbres y productos cárnicos, junto a cuatro firmas de maquinaria que exhibirán tractores, remolques y aperos en el recinto exterior. Como principal novedad en esta entrega, el programa incorpora una exhibición de pastoreo para ensalzar la labor del perro pastor en el manejo diario del ganado, sumándose a las habituales catas gastronómicas guiadas, talleres infantiles y concursos tradicionales de arada y tiro de reja.

El apartado profesional situará de nuevo a la cabaña ganadera en el eje central de las jornadas mediante las calificaciones morfológicas, la valoración del progreso genético y la vigésimo primera subasta de sementales de raza ovina manchega. Durante el viernes 2 de octubre, dedicado monográficamente a la ganadería, el Consorcio Manchego y el grupo operativo OviTRAs ofrecerán consultoría y asesoramiento en técnicas de reproducción asistida, mientras que los certámenes oficiales premiarán aspectos como la mejora en inseminación artificial y la precocidad al primer parto. Estas pruebas técnicas sirven como incentivo directo para que los criadores sigan mejorando los rendimientos de la raza autóctona, consolidando a la feria manchega como una referencia de selección y comercialización para las explotaciones de toda la comarca.
Esta convocatoria da continuidad a una trayectoria nacida en 1995, cuando San Clemente organizó su primera edición y estrenó las subastas oficiales de sementales en el término municipal. Tras una etapa de parón, la cita resurgió con fuerza en 2012 para consolidarse como un escaparate indispensable para el sector agroalimentario de La Mancha conquense, manteniendo una evolución ininterrumpida que ha sabido compaginar la tecnificación y el apoyo institucional con la divulgación popular de los productos de la tierra. La actual edición ratifica esa doble vertiente al unir la defensa del ovino manchego con la promoción directa de cooperativas, bodegas y elaboradores locales ante miles de profesionales y visitantes.

